viernes, 28 de junio de 2019

Dormir y soñar

Y los sueños....¿sueños son?

Mis hijos no han sido lirones, para qué engañarnos. La naturaleza no les ha concedido ese don. Tienen mil cosas positivas, millones de virtudes, cosas que ponen muy fácil su crianza, como su capacidad para comer como limas prácticamente de todo, pero lo de dormir...pues no. Renacuajo inició el tema a lo grande. Siempre fue un bebé muy demandante, de día y de noche. Se despertaba mil veces y hacía mil tomas. Bah, ya irá pasando, cuando crezca. Pues no, no pasó. Cuando llegó el destete, la cosa no cambió prácticamente nada, bueno, sí, en vez de la cómoda teta, había que levantarse esas cien mil veces a llevarle un biberón. Menos mal que al menos, lo acostumbramos a que fuera frío. 

Cuando llegó Ranita, Renacuajo tenía 2 años y 5 meses y las fiestas nocturnas se duplicaron. Mr. Sapo se dedicó 100% al Renacuajo por las noches mientras Ranita se pegaba a la barra libre tan felizmente. El resultado fue dos padres agotados y en modo zombi...qué os voy a contar de la bima/paternidad!! 

Pero de pronto, Mr. Sapo empezó a dormir. Uy!! Una noche del tirón! Si esto no había pasado nunca!!! Y a la semana siguiente....si esta vez han sido 2! Y entonces, volvió al lecho conyugal y pasó de no dormir con Renacuajo a no dormir con Ranita; es decir, una mejoría significativa (nótese la ironía!). Ranita ha ido de mal en peor en el tema sueño, pero claro, al lado de Renacuajo, todo nos parece llevadero.

Y de pronto, cuando Ranita está a un mes de cumplir los 3 años....pum! Noche del tirón! DE LOS DOSSSSS. Increíble, ya no recordaba lo que era dormir 7 horas seguidas. Y de pronto, otra. Y 3 malas. Y otra del tirón. Y otra de tirarse por la ventana. Y otras 3 seguidas del tirón!!!


Permitidme que me emocione y que me dé la oportunidad de SOÑAR. Creo que estamos pasando de etapa por finnnnnnn! Creo que se avecina una temporada que hacía más de 5 años que no teníamos: SOÑAMOS CON VOLVER A DORMIR!!! ¡Todo se ve diferente cuando se duerme! Y digo esto después de 2 noches horrorosas con baile de camas incluido (antes de anoche, terminamos las 2 en el sofá de la desesperación). Pero estoy convencida de que son los últimos coletazos antes del paraíso onírico, jeje. 


Dicen que todo llega y todo pasa. Y pese a que estoy muy agradecida de que llegara a mi vida, por lo que ello conlleva, estoy aún más agradecida de que vaya a pasar. Porque con mis niños, no necesito dormir para soñar, pero seguro que veré mis sueños aún más bonitos!



miércoles, 15 de mayo de 2019

Las ventajas e inconvenientes de MI maternidad

La maternidad y paternidad tienen muchas caras. La más pública es idílica, es la que se nos vende de puertas para afuera, la que se nos casi obliga a creer a pies juntillas. La maternidad maravillosa y que te realiza como mujer y el mayor logro de tu vida. Y para muchas personas, no hay muchas más caras que esta, y lo respeto, pero para mí, y creo que para mucha gente, aunque les cueste exteriorizarlo, la maternidad tiene otras muchas caras, y no todas son tan amables.

Por eso, quiero hablaros hoy de las ventajas e inconvenientes que me ha aportado a mí la maternidad. Esto no es una generalización, no es una explicación científica de cómo debería afrontar la maternidad o la paternidad nadie, es simplemente mi visión en mí misma de cómo me ha afectado esta etapa de mi vida.

Mi balance de la maternidad, 5 años después de haberme convertido en madre, es positivo. Soy más feliz que en ciertas etapas de mi vida y soy más feliz de lo que probablemente sería si no tuviera hijos. Pero pese a esto, he perdido muchas cosas en mi vida que valoraba y que me hacían feliz y he sacrificado bastante por tener 2 hijos.

Para mí, las cosas que más echo de menos de no tener hijos es la libertad de hacer lo que te dé la gana cuando quieres. Ya no eres dueño de tu vida ni de tu tiempo. No decides cuándo descansas ni puedes permitirte organizar tu vida centrándote en ti. He dejado atrás muchos hobbies y otros los he reducido considerablemente.

También echo de menos ciertas cosas que no necesariamente van de la mano de la maternidad. He tenido hijos en estos últimos años, es cierto, pero también he envejecido, y por ello, no puedo pretender llevar la misma vida que hace 10 años. Probablemente, aunque no hubiera tenido hijos, tampoco llevaría esa misma vida.

Y una de las peores consecuencias de la maternidad para mí es perderme a mí misma, desdibujarme, ser mayoritariamente madre, ama de casa, profesional y muy por último, yo. He estado treinta y pico años creándome, conociéndome y cuidándome y de pronto, pasas a un segundo plano de tu propia vida, y eso es duro. Y qué decir ya de tu pareja...

Otra cosa que me duele es sentir los errores de mis propios hijos como míos propios. La crianza es probablemente la tarea más importante que haga en mi vida, y ver que en ciertos momentos, no salga como te propones, como te has sacrificado tanto para que salga, frustra muchísimo. 

Así que, en general, el mayor inconveniente de la maternidad para mí es que he pasado a un segundo plano de mi propia vida. Ya no soy la primera en mi lista de prioridades ni de responsabilidades. Pero no todo iba a ser negativo. Hablemos ahora de las ventajas de mi maternidad.

La primera y más importante para mí es que los momentos más felices de toda mi vida, que han sido, por suerte muchos, me los han dado mis hijos. He vivido otros momentos maravillosos, pero las mayores carcajadas, la mayor ternura, el mayor amor se lo llevan mis hijos. Y relacionado con esto, también digo que una de las cosas más magníficas que me ha traído la maternidad es la sensación de sentirte querida al 100%, sin reservas ni condiciones, ser la persona más importante en la vida de otra persona, eso es la leche! Esos piropos recién levantada o con 40 de fiebre no tienen precio. 

Otra cosa que me encanta de la maternidad es poder volver a ser niña, A veces somos tan adultos que nos parece ridículo tirarnos por un tobogán, sentarnos en el suelo o jugar con plastilina y tener hijos es la excusa perfecta para ello. Otra cosa que me gusta de ser madre es que ha incrementado mi vida social. Es un poco triste, pero mis amigos y amigas ahora son los padres y madres de los amiguitos de mis hijos y nos montamos unos planes familiares todos juntos estupendos!

Así que, en resumen, he perdido mucho, o he cambiado mucho, si queréis, al tener hijos. Hay muchas cosas que echo de menos y otras cosas que sé que no haría aunque no tuviera hijos, pero también las echo de menos. Si volviera atrás ahora, con lo que sé de la maternidad, hasta aquella chica infértil que desesperaba mes a mes, me diría que siguiera intentándolo, que merece la pena, pero que también se puede ser feliz sin hijos, que la maternidad es dura, igual que lo es rendirse, pero que al final, ambos caminos pueden ser bonitos y llenos de alegría y felicidad. 



miércoles, 3 de abril de 2019

Mami, ¿me cogezzz?

Esa frase me retumba en los oídos 934.687 veces al día. Y ya no sé qué hacer. La situación es la siguiente: Ranita lleva meses sin carro. Al empezar el curso, en la guarde nos recomendaron no llevar carro para fomentar la madurez y porque les resultaba un engorro guardar durante horas tantos carros. Como la guarde está a 5 minutos de casa, nos pareció buena idea. Desde entonces, prácticamente guardamos el carro y va andando. Bueno, esa es la teoría.

Sé que no está bien calificar a nuestros niños, pero Ranita es una niña bastante floja, perezoseta. Renacuajo es puro nervio, pura energía, y Ranita es pasividad y tranquilidad. Así que esos 5 minutos de paseo, sobre todo a ciertas horas, se le hacen una maratón y recurre a la opción más fácil: mami, ¿me cogezzzz?

¿Y qué pasa? Pues que Ranita es una niña grandota y mami también está cansada y con dolor de espalda, así que nos encontramos con que el camino de vuelta a casa es un infierno para los 3. Ranita exige brazos, le digo que no, y entonces se tira al suelo y no hay quien la mueva. He probado a sentarme en el suelo a dialogar, a cogerla en modo saco y avanzar... Lo que creo que no debo hacer en ese caso es cogerla en brazos, porque si le he dicho que no, llora y al final la cojo, está ganando, y se justifica su berrinche. Pero claro, de alguna manera tenemos que volver a casa.


Llevar el carro tampoco es solución, ya que no quiere subirse la mayoría de las veces y me vuelvo con un niño a la carrera, una niña que se tumba en medio de la calle pidiendo brazos y un carro. Otra opción suele ser el fular, que sí le gusta mucho, porque va pegadita a mamá, que es lo que a ella le gusta, pero lo que uso es bandolera, y por cómodo que sea, me termina doliendo la espalda también. Sí que lo uso para distancias más largas, para días de caminata, pero del cole a casa son 5 minutos, vamos, 300 metros. 

¿Créeis que estoy siendo demasiado exigente esperando que una niña de poco más de 2 años y medio ande 5 minutos sin cogerla en brazos? ¿Qué puedo hacer cuando se pone en huelga y se sienta/tumba en mitad de la calle a las 2 de la tarde?? ¿Debería asumir que no va a ir andando porque es pequeña y está cansada y obligarla a ir en el carro, quiera o no? Es que no sé cómo respetar sus deseos sin hacerme polvo la espalda!!

lunes, 4 de marzo de 2019

Renacuajo y sus 5 añazos

Pues sí, así como así, en un plumazo, Renacuajo ha cumplido su primer lustro de vida. 5 añazos ya a nuestro lado, 5 años desde que soy madre, 5 años llenos de experiencias, agotadores y maravillosos.  Me encantas, Renacuajete mío, sé que no soy imparcial, pero eres divertido y cariñoso, simpático y listo, noble y transparente. Eres bastante bajito y muy muy flaco, menos morenazo cada día pero aún con pelazo, con unas pestañas que ni postizas y la sonrisa más franca y cristalina que he visto en mi vida. Eres mi vida y lo serás siempre. 

Tus progresos a tus 5 añazos son los siguientes:

COMIDA: Nadie se puede imaginar viendo al Renacuajo lo que come. A veces me asusta. Es taaaaan pero taaaan flaco que no puede caberle tanto en el estómago! Se le marcan los abdominales como a los chavales estos de gimnasio con la tableta en la tripa. Encima del músculo solo tiene piel, 0 grasa!! jajaaj! Pero come muy muy bien y mucha cantidad. Intentamos que siga una alimentación lo más sana posible y estamos consiguiendo que solo coma ciertas porquerías los fines de semana (galletas, chocolate con leche, gusanitos). El resto del tiempo, mucha fruta, mucha verdura, cereales integrales, carne, pescado, huevos... Con los niños, casi todo es cuestión de costumbre, así que si le pongo unos espaguetis de calabacín, brócoli al vapor o una ensalada de quinoa con legumbres, el tío no le pone la más mínima cara rara y se lo zampa sin pensar. De los yogures azucarados también pasamos hace tiempo y los cereales industriales de desayuno ni los recuerda. No podría decir cuál es su comida preferida, porque le gusta todo, pero sigue siendo mucho más de salado que de dulce. Ya come también ensaladas, que era algo que se nos resistía. En fin, un lujazo, una alegría y una tranquilidad.

¡Esto sí que es hacer hipopresivos!!!

SUEÑO: Después de taaaaantas noches horribles que nos ha dado, ya podemos decir que el Renacuajo duerme muy bien! Alguna noche muy esporádica se despierta alguna vez con una pesadilla o algo así, pero es la excepción, no la regla. Y sigue costándole despertarse por las mañanas, remolonea todo lo que puede!

ACTIVIDAD FÍSICA: Renacuajo sigue siendo un niño muy ágil, pero está ligeramente más calmado. Es y probablemente será siempre un niño muy movido, muy físico, pero poco a poco, va aprendiendo a controlar ligeramente esa energía desbordante (aunque va por días). Aún no sabe montar en bicicleta (ni sin ruedines ni casi con ellos, es algo que no le atrae). La motricidad fina sigue sin ser su fuerte, pinta extremadamente mal para su edad y aún le cuestan los botones/cremalleras, aunque se viste/desviste solo con cierta facilidad.
Mis modelazos Decathlon: Ranita Belmonte y Renacuajo Phelps!
Sigue costándole mucho concentrarse y estarse quieto, alterna épocas de hiperactividad máxima (léase subirse encima de las mesas en el cole o trepar por los sofás hasta los cuadros mientras ve la tele) con otros de lejanía mental en los que es difícil conectar con él, en los que está como ausente, en su mundo. En fin, ya sabemos cómo es y debemos intentar acompañarlo por este camino que le ha tocado vivir con amor y comprensión. 
Escalar sí que es su fuerte

OTROS
    - Lenguaje: Renacuajo tiene mucho vocabulario y le encanta aprender cosas nuevas. Como ya lee, se aprende palabras que encuentra en cuentos y luego las suelta en el momento más insospechado. Y claro, a veces las mezcla:
- Mamá, ¿Por qué estaban los ratones aterrorizados de frío? Y ¿por qué estaban ateridos cuando vieron al monstruo? :)

Interacción social: Renacuajo sigue siendo muy social. Tanto, que a veces tengo que pararlo con las personas mayores. No entiende los límites de la intimidad ni sabe por qué no está bien preguntarle o contarle según qué cosas a un extraño. Pero es muy divertido verlo, la verdad. Además, últimamente está muy muy cariñoso, muy expresivo, no le gusta pensar que lo vayamos a dejar solo, tiene mucho sentido de familia. 

- Bronquitis: Parece que poco a poco, al ir madurando su sistema respiratorio, las bronquitis se le están espaciando, aunque hace un par de semanas, ya estuvo ingresado en observación con una intensita. Por ahora, sigue sin medicación de base esperando a ver cómo termina el curso. Si vuelven a ingresarlo, probablemente volvamos a la medicación, pero creo que en general, va a mejor.

Ah, y de peso y altura rondará los 15 kilos y 103cm. Lo dicho, un fideíto!

Creo que no me dejo nada importante en el tintero, pero hace ya tantas cosas que es imposible detallarlo todo!! Qué tal van los vuestros? ¿Notáis mucha diferencia con Renacuajo o hacen más o menos las mismas cosas? 


viernes, 1 de febrero de 2019

Señales de vida y Lecto-escritura precoz

Hola a los que quedéis por ahí!! Perdón por estar tan desaparecida, pero no he tenido ni tiempo ni novedades que contar. Por suerte (después de la racha tan horrible que hemos pasado), nuestra vida lleva unas semanas en una maravillosa rutina aburrida e intrascendente. Mis niños están sanos, nos hemos mudado a un piso más grande y todos crecemos/envejecemos inexorablemente.

Nuestra única novedad últimamente es que Renacuajo, que aún no ha cumplido los 5 años, ya lee sin casi dificultad, tanto mayúsculas como minúsculas. Y sí, es muy pronto, y no, no me parece algo bueno ni positivo en general. Desde el curso pasado, ya empezó a mostrar síntomas de querer leer: sabía todas las letras y cómo se pronunciaba cada letra con las 5 vocales, empezó a leer palabras muy sencillas en mayúsculas... Pero llegó el verano, lo olvidó y se dedicó a otras cosas más divertidas. Pero al volver al cole en septiembre, volvió la explosión y en pocos meses, se ha soltado tremendamente. 

Con estas cosas de Renacuajo, siempre tengo un poco de miedo. Me da miedo hacer de él un bicho raro, el típico niño empollón repelente aislado socialmente. Pero por otro lado, reprimir sus ilusiones y motivación me parece un horror. Su "seño" habló con nosotros hace como un mes y nos contó sus impresiones. Pensaba que iba muy por delante respecto a maduración lingüística que sus compañeros y que estaba perdiendo motivación, así que nos propuso llevárselo a su mesa a ratos a él solo y ponerlo a practicar la lectura. Accedimos y hemos notado mucho cambio. Termina antes las tareas por la ilusión de poder ir a leer, las hace mejor y se siente muy orgulloso de sí mismo. 

Todos los expertos no han dicho que este avance de maduración puede no significar absolutamente nada: hay niños que maduran antes pero luego se quedan más parados y al llegar a primaria, se igualan con el resto de sus compañeros. Sinceramente, es la opción que más me gustaría. Pero también acechan las altas capacidades. Normalmente, los niños con altas capacidades o talentos múltiples destacan en preescolar o infantil por su precocidad lingüística, artística o matemática y en vez de parar y equipararse, van aumentando, a veces exponencialmente. A esto, le juntamos la alta actividad de Renacuajo, que es una lagartija y no para quieto y su dificultad para concentrarse y nos plantea una crianza difícil. Pero por ahora, lo vemos feliz e integrado, ilusionado con aprender (tanto con la lectura como cuando en clase, con sus compañeros, practica las vocales) y sano, con lo cual, iremos paso a paso acompañándolo en su desarrollo y respetando sus ritmos.

Y vosotros, ¿conocéis casos de niños precoces que luego se han igualado al resto? ¿conocéis a niños con altas capacidades que estén bien integrados y felices? ¿Consideráis que vuestros hijos han sido precoces en algún ámbito? Un abrazo a todos y gracias por seguir a mi lado, aunque venga tan poquito a veces por aquí!

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La vie en rose

No, este post no es acerca de la preciosa canción de Edith Piaf. Ni tampoco sobre una vida de color de rosa...bueno, o un poco sí, jeje. En fin, que lo que os quería contar es que mi hija, mi Ranita linda, ha entrado en una fase que nunca me planteé seriamente, la fase rosa de princesas Disney, unicornios, ponis, coronas y moñadas similares. 


Os pongo un poco en antecedentes: soy una persona tremendamente feminista. Creo firmemente en la igualdad entre hombres y mujeres, no creo ni quiero que a mis hijos les condicione su sexo biológico para nada, quiero y defiendo que sean personas por encima de todo, libres, respetuosos, educados. No hago diferencias reales entre ellos (más allá de las meramente estilísticas de ponerle pendientes o vestidos a Ranita y a Renacuajo no, porque me parecen cosas nimias y por costumbre, las he vivido así y libremente decido hacerlo de ese modo), pero no potencio para nada la feminidad/masculinidad, ni promuevo juguetes de niños o niñas (no creo que existan). Hasta hace unos meses, la diferencia entre mis hijos en este tema era prácticamente nula, pero de pronto, Ranita entró en la fase nube de algodón y aún no hemos salido!


Ranita lo quiere todo absolutamente rosa. Quiere ser una princesa.....(por qué no pirata, o ingeniero, o superheroína, o lagartooooo???), y se quiere enamorar de un príncipe y ponerse zapatitos de cristal y peinar ponies y colgarse collares y que la peine con una trenza de Frozen!!! Y yo, ante esta sobredosis diabética, me planteé seriamente qué hacer: le sigo el juego y respeto sus preferencias o hago caso omiso, contándole el cuento de los 3 cerditos y sigo regalándole coches y zapatos marrones??

Todo esto se me planteó la primera vez de forma real en su cumpleaños. Yo quería una fiesta de animales, o de payasos, o de coches, o de globos. Ella, de princesas, rosa, con corona. Y mi yo interior, feminista y rebelde, sufría en silencio por permitir ese heteropatriarcado decadente y anticuado. Hasta que me di cuenta de que la libertad de elegir está por encima de todo. Hay que tomar elecciones informadas, hay que saber, no ser borrego. Pero si entre la variedad, tú eliges el rosa y la princesa, no soy quién para negártelo, Ranita mía. Pese a Cenicienta, lucharé porque seas una mujer libre y fuerte, independiente, decidida y autónoma,  pero si quiero que seas libre para elegir, sin que nadie te coarte, no puedo ser yo la primera que lo haga porque no piensas como yo. 


Así que Ranita tuvo su fiesta rosa, y con princesas, y con corona, y le encantó, y ¿sabeis qué? No se paró el mundo. Mi hija no es más débil por ello. Ni se deja manipular por su hermano porque le guste Bella, las muñecas o los unicornios de purpurina. Y yo seguiré educándolos en la igualdad, en que pueden hacer lo que quieran respetando a los demás, en que hay más cuentos en los que las personas no dependen de otras y en que hay aspiraciones mejores que casarse con un príncipe. En que no tienen que seguir un camino predeterminado por el simple hecho de ser niño o niña, pero en que tampoco tienen que huir obligatoriamente de él si los representa. Que el rosa es un color tan válido como el azul (o el verde, el morado, el naranja...). Que respetar la libertad de los demás es aceptar que no elijan lo que tú elegirías. 

¿Qué pensáis de este tema? ¿Habríais ignorado sus deseos y organizado una fiesta a vuestro gusto? ¿Sois de princesas y coches o de vida unisex?

viernes, 10 de agosto de 2018

2 años de Ranita

Pues sí, como si nada, ya han pasado 2 años, 24 mesazos desde aquel día de pleno verano en el que después de pasar el día en la playa y comer paella en un chiringuito, por poco nace Ranita con sus prisas en la puerta del hospital. Os contaré los últimos avances, que han sido muchos, está siendo una etapa de muchos cambios, de dejar atrás el bebé y dar la bienvenida a la niña. 

PESO Y TALLA: Ranita es una niña grandota, al contrario que mi fideo Renacuajo. Es más alta y gordita que otras niñas de su edad, pero tampoco excesivamente. Está en percentil 75 de estatura y casi 90 de peso. Mide unos 88 cm y pesa alrededor de los 13 kilos. 




COMIDA: Ranita come como una lima, pero es bastante delicada con la comida, es decir, de lo que le gusta, come una barbaridad, pero hay bastantes cosas que no le gustan. Es la reina de la comida basura, la verdad. Lo que más le gustan son las patatas fritas, el arroz, el pescado, la carne/salchichas... y los dulces y chuches. También le gustan todos los embutidos. La verdura le cuesta una barbaridad, pero si se la das en puré, cuela perfectamente (y es una amante del gazpacho/salmorejo y de otras cuantas cosas de verduras), y la fruta también le cuesta. Pero no hago de esto una lucha, ya llegará. Yo intento que coma lo más sano y variado posible, pero sin guerras que considero innecesarias. Salir a comer fuera también es un lujazo, no le importa el cambio de horario ni de comidas lo más mínimo. Come lo que sea y donde sea.

SUEÑO: Ranita duerme cada vez mejor, aunque aún no duerme del tirón. Casi todos los días se despierta una o dos veces en la noche, le doy un biberón (literalmente dárselo en la mano y marcharme) y me vuelvo a la cama, así que es muy soportable. También soporta muy bien el cambio de horarios de verano y podemos salir con ella de paseo por las noches y acostarla tarde. Pero la gran novedad en este aspecto es que ya ha dejado la cuna y duerme en una cama de mayores. Después del verano nos mudamos a otro piso y no quería ir cargando con la cuna y además, en Tierraparaíso, la cuna solo cabía en nuestro cuarto y muuuuy apretada, así que el verano ha sido el momento perfecto para ir probando y la verdad es que muy bien. Tiene inconvenientes, claro, pero se ha adaptado muy bien y se siente muy mayor. Y otra novedad es que le ha dicho adiós, muy a su pesar, a la siesta de después de comer. Aún hay algún día que cae, pero ya no de forma sistemática. 

ACTIVIDAD FÍSICA: Ranita sigue destacando más en la motricidad fina que en la gruesa, aunque avanza en ambas. Es más de sentarse a jugar con muñecas o pintar que correr y montar en bici, pero disfruta con todo en su medida. Está aprendiendo a saltar con los dos pies juntos, corre que se las pela y pinta y colorea bastante bien (vamos, para tener 2 años, Picasso tampoco es!!). La piscina le gusta mucho y el mar le da un poco de miedo, pero vamos avanzando. Y de carácter, es tranquila, tímida, asustadiza pero mandona y cabezota. 


LENGUAJE: Ranita habla cada vez mejor. Hace frases ya muy largas y con mucho sentido: abela, adónde vas tú con el shoshe de abelo? - Yo ya pumpí 2 años, había tahta, ahora viá pumpí 3 años. - Ete vetido no e de papá, e de mami! No e tuyo, papi! - Ta perrita no da tusto, e buena! Tiene un montón de vocabulario, es muy charlatana y está en una fase tremendamente divertida. Con el hermano se comunica estupendamente y verlos interactuar es una delicia (aunque se pelean cada 3 minutos!!)


OTROS: Como os conté, otro de los avances de Ranita ha sido dejar el chupete. Después del herpes, solo lo mencionó un día y no volvió a acordarse de él. Así que aprovechamos el tirón y le dijimos adiós definitivamente. El único inconveniente es que para dormirse, necesita ahora un bibi, es como su chupete de antes, pero tampoco pasa nada, más alimento que se lleva. 
Por otro lado, un enorme avance de este verano ha sido el pañal. Sí, con 22-23 meses, empezó a pedir pipí en el WC. Veía al hermano y ella también quería, pero claro, nuestra sorpresa fue que la ponías y hacía pipí de verdad, era capaz de controlar el esfínter. Además, vimos que aguantaba bastante rato sin hacer pipí y luego hacía bastante cantidad. Yo no tenía ninguna intención de quitarle el pañal tan pronto, es más, estaba convencida de que sería el verano que viene, con los 3 años, como Renacuajo, y antes del cole, pero no nos hemos podido negar a la evidencia. Quiere, puede y sabe. Así que no nos ha quedado otra que iniciar la operación pañal con 2 añitos recién cumplidos. Aún no está superada, pero ya estoy convencida de que no hay vuelta atrás. Ayer fue el primer día que no llevó pañal en todo el día y solo tuvo 1 escape. Para salir, aún no me atrevo, pero sé que es cuestión de días. Quizás al ser más pequeña, tenga más escapes o nos cueste más que con Renacuajo, pero en estas cosas, no somos nosotros los que ponemos el ritmo, hay que saber escuchar y adaptarse al niño. 

Así que como veis, muchas novedades en muy poco tiempo: chupete, cuna y pañal fuera!! Mi bebé se está haciendo niña a pasos agigantados! Ver a mi bebé correteando por Tierraparaíso con braguitas en miniatura de Minnie me parece increíble cuando hace nada, solo dormía y comía!