lunes, 15 de mayo de 2017

Gestionar la rebeldía infantil

Renacuajo está insorportable. Ya, ya, sé que no se deben decir estas cosas de los niños, que no es positivo ser tan negativo, que hay que reforzar sus proezas y sus logros en vez de centrarte en lo malo....lo sé, hay que ser guía educador, templado y asertivo.....todo lo que queráis, pero Renacuajo está insoportable. Intento ser una madre Montessori en estos casos y que reine la paz y la armonía...en plan cuenta de Instagram mamihappy, pero no me sale y me doy cuenta, claro, de que algo falla en mi maternidad, y me acuerdo de que María Montessori no crió hijos (tuvo uno pero no lo crió ella, es más, creo que nunca lo reconoció). Y me siento un poco menos mal, pero solo un poco....

En fin, después de esta disertación sin muchos pies ni cabeza (la pobre María hizo cosas estupendas con los niños y revolucionó la educación, pero es cierto que no pasó el día a día de educar a hijos suyos propios, con todo el agotamiento y responsabilidad que ello conlleva), os paso a explicar la etapa tan complicada que estamos pasando ahora con Renacuajo:

Parece que Renacuajo hubiera llegado a la preadolescencia un poquito antes de tiempo; se enfada con mucha frecuencia, llora por todo, patalea, pega e insulta (sí, a nosotros también), te reta constantemente, desobedeciendo órdenes directas mientras se ríe en tu cara.... En fin, una etapa muy complicada que no sabemos bien cómo afrontar ni qué lectura hacer de ella. Me planteo muy seriamente si nosotros somos los culpables, en parte o totalmente, de esta conducta y si lo estamos gestionando bien para reconducir esta etapa y que se quede en eso, en una etapa, y no se cronifique en su carácter. Así que por un lado, hacemos balance, analizamos, vemos posibles errores, posibles enfoques y posibles mejoras, y al final, después de 3 años sin dormir, sin tiempo para nosotros, con el trabajo, enfermedades varias, fisica y psicológicamente al límite y con un niño que te reta por novena vez en 10 minutos, pegas un grito que se oye en Cancún (ay, qué ganas, Cancún, playazaaaa...que me despisto!) y toda la metodología y el proyecto educativo a la porra. Y te sientes mal, fatal. Y el niño se siente igual de mal. Y no mejoramos. Y no sirve para nada. Ni siquiera para descargar tensión. Y la gente te mira y te juzga. Y a ti te importa un pimiento pero te paras a pensar y a juzgarte tú también. Pero por otro lado, me canso de darle siempre la vuelta a la tortilla para evitar el problema, de ser la madre hada creativa que lo termina convenciendo con purpurina y polvos mágicos. Creo firmemente en que el conflicto padres-hijos es necesario y que hay veces en que NO ES NO (que se lo digan a Pedro Sánchez!! :p) y que no importa llegar a esa confrontación para que el niño vea dónde están los límites, pero eso no puede pasar 15 veces al día. Es agotador y no nos sirve a ninguno, ni a los padres ni a los niños. 

Todos los libros dicen que hay que establecer pocos límites pero muy claros. Pero claro, el problema es que para mí, lo más importante es que el niño atienda y obedezca cuando se le habla (lo de que atienda es una lucha, él vive en su mundo y le cuesta mucho concentrarse). Que su respuesta ante "Renacuajo, haz esto", no sea "No quiero, tonta". No pido un "Sí, mamá, por supuesto, ahora mismo"; me conformo con un "Mamá, pues a mí no me apetece hacerlo porque ....". No quiero evitar la rebeldía, quiero encaminarla. Y eso no pasa 2 veces al mes, eso es difícil evitarlo, desde mi punto de vista. Y genera mucha tensión. Y es muy difícil no darle ciertas órdenes. no es bueno prodigarse demasiado y pasarse el día en modo comandante general, pero no creo en los niños monos que se crían en libertad y a su libre albedrío. No sé, quizás ese es mi problema. Ya os digo que hoy en día, no tengo nada claro respecto a educación. Me siento una madre horrorosa que ha dejado que la situación se le vaya de las manos y que no sabe cómo reconducirla.

Y después de esto os diré que estoy muy cansada. Que tengo a los dos niños malos día sí día también. Que tengo un montón de trabajo. Que mi paciencia y mi ánimo están por los suelos. Que mi relación de pareja se resume en "yo hoy me encargo de los niños de 4 a 7 y tú de 7 a 10, vale?". Que sé que no es todo tan malo como lo pinto. Que Renacuajo es el niño más simpático, activo, inteligente, atrevido, sociable y cabezota que he visto en kilómetros a la redonda y que lo quiero con locura. Que me hace reír a carcajadas y derretirme con sus ocurrencias. Pero que tiene una cara B que últimamente está apareciendo con demasiada frecuencia y que no nos veo en condiciones de afrontar a no ser que me vaya con Mr. Sapo 2 semanas a un resort de lujo con masajistas incorporados. Y eso no va a pasar, así que a ver si viene la canguro una noche y nos vamos 2 horitas a tomarnos un vino, a reflexionar, y a coger el toro por los cuernos, porque ahora mismo, no tenemos ni la más ligera idea de cómo torearlo :(

Algún consejo por ahí que nos pueda ayudar? ¿Creéis que somos responsables de este comportamiento? ¿Cómo afrontáis vosotros cosas así? ¿Son tan rebeldes vuestros hijos? ¿Qué hacéis cuando perdéis el control? 

13 comentarios:

  1. Pues sólo te puedo aconsejar que si necesitas un poquito de desconexión que en cuanto puedas lo hagas.
    Yo me informo de metodologías muy por encima, algunas tienen cosas en común con lo que hago por que así es como me sale. No modifico ni pongo en práctica casi nada de lo leído, lo hago como me apetece. Sí soy un poco estricta y hubo un libro que me marcó un poco y decidí evitar enfrentamientos, pero en mi caso eran poquísimos y ahora estoy en el momento más feliz.
    Mi hijo no enferma, llora 2-3 veces al mes, duerme 12h de tirón y admito que es un niño fácil, sin embargo a veces me saturo, me agobio, me cabreo por cosas que a lo mejor a ti ni te afectarían. Créeme, todas tenemos rachas. Así que en tu caso con dos criaturas, noches sin dormir y tantas vueltas a la cabeza tiene que ser muy duro, para ti y para todas las madres, pero pasará. Un poquito de ayuda, dormir y poder ser vosotros mismos, recargar pilas. Mucho ánimo y un gran abrazo.

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    1. A ver, yo cuando las cosas van bien, tampoco me planteo mucho, voy haciéndolo según lo siento, pero cuando ves que la cosa se te va de las manos, al menos yo me planteo qué estoy haciendo mal y de qué otra forma se podría hacer mejor.
      Y sí, sé que son rachas y que también hay mil cosas buenas, pero me satura ese niño rebelde y llorón que me está tocando últimamente! :( Pero bueno, poco a poco, saldrá el sol, seguro. Ha tenido rachas preciosas también y tiene cosas muy bonitas, así que a ver si vamos reconduciéndolo hacia ahí! Un beso muy grande!

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  2. Luli, qué miedo me da leer todo esto, con lo "calladito" que está mi niño aquí dentro!
    Yo creo que el cansancio influye muchísimo, y además creo que tu niño, como es lógico, está llamando la atención. Supongo que a medida que ranita se hace más grande también se hace más presente, seguro que hace más gracias, que ya no sólo es un bebé de comer, mear, dormir, y está un poco rollo "rey destronado".
    Yo lo que sí te recomendaría es que no dejes que los demás opinen mucho, y a veces va super bien hablar con un profesional en la materia. Mi hermana pasó por lo mismo, habló con una psicóloga infantil, le dio unas pautas, que al principio le costó aplicar, pero oye, mano de santo!
    Va! Ánimo! Y lo que te decía, igual que se buscar a un profesional si tienes problemas con la lactancia, asesórate que serán los euros mejor invertidos de tu vida!
    besitos

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    1. Alegría, no tiene por qué pasarte ni tiene por qué pasarte en los mismos momentos. Cada niño es un mundo. Pero sí, te doy la razón en que me parece que está empezando a sentirse un poco destronado, así que tengo que enfocarlo por ahí.
      Y lo de no dejar opinar, yo intento que no me afecte, pero que opinen creo que es inevitable. El otro día en el parque vino una señora a regañarme por haber dejado al niño solo (lo hice a propósito, porque no paraba de llorar y yo lo estaba controlando desde la distancia, pero a la señora le pareció fatal y vino a echarme la bronca). En fin, opinar es gratis, pero pienso seguir haciéndolo como considere mejor. Si vemos que se nos va de las manos, buscaremos ayuda, pero vamos a intentar resolverlo en casa antes.
      Gracias por tus consejos y un abrazo

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  3. Uff, te leo y es como leerme a mí misma hace unos meses... Yo ya pasé por eso con bollito. Cariño, Renacuajo te está pidiendo tiempo y atención a gritos, bueno, a tí o a Mr. Sapo.
    Si, intentad salir y despejaos, hablad de la situación y de cómo podéis afrontarla. Los niños necesitan alguien que les guíe y cuando notan que les falta esa guía, la piden de la única forma que saben, rabietas, mal genio, etc.
    Nosotros cambiamos nuestra forma de actuar y, no te voy a decir que fue inmediato, pero poco a poco empiezas a ver resultados. Hablo de ello aquí http://dondecaben2.blogspot.com.es/2017/02/despues-de-la-tormenta.html
    Desde entonces, bollito es una niña totalmente diferente. Tiene sus momentos, como niña de casi 3 años, pero han pasado a ser momentos aislados que coinciden prácticamente siempre con cansancio y sueño.
    No soy experta, solo soy una madre que ha pasado por ello, pero si lo necesitas, aquí estoy para intentar ayudar.
    De momento, el mejor consejo que te puedo dar es sé firme y mantente en modo "ooohhhmmmm"
    Un abrazo enorme para ese Renacuajo, lo necesita más que nunca! Y otro apretao para tí, que eres la mejor madre para tus hijos, a pesar de los baches, que siempre van a existir, sólo hay que intentar suavizarlos.

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    1. Nena, mil gracias por tu comentario, me ha servido un montón. No me había parado a verlo desde esa perspectiva y es posible que tengas más razón que un santo! Vamos a intentar bajar un poco el ritmo todos, que últimamente con el trabajo voy como los locos, y creo que eso está afectando muuuucho a mi familia, pero tampoco sé qué hacer, el trabajo no se hace solo! Pero intentaré estar más en modo ooohhhhmm y más positiva y darle más tiempo y mimos a mi rey destronado, que se los merece y él no debe pasarlo bien tampoco con esta etapa. Mil gracias y ya te iré contando si mejoramos!

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    2. Muchas veces sólo basta con encontrar un momento a solas los dos, no hace falta quitar tiempo a otras cosas. Bollito y yo hemos encontrado el cuento de antes de dormir, sólo tienes que encontrar algo que hagáis juntos y que le haga sentir especial, o si veis que está más dolido con Mr. Sapo, pues un momento para ellos dos. A mí me funcionó también el juego de los secretos. De vez encuando le preguntaba si quería que le contara un secreto, cuando me decía que sí, me acercaba a su oído y le decía lo mucho que la quiero, o lo buena que es, o lo feliz que era desde que ella había nacido... Cositas así, dichas en exclusiva para ella y ella tan feliz. Ahora, cuando se siente un poco triste, es ella quien me pide un secreto ;-p

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  4. Me recuerdas a mí hace tres años atrás, qué amargura vivía!! Pero todo pasa afortunadamente:)

    Mucho ánimo!! Por cierto tienes instagram?? Un beso

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    1. Gracias, es una etapa durilla, pero espero que en algún momento pase! Pues no tengo instagram, no! Un abrazo

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  5. Pues edad rebelde típica más príncipe destronado... el pack.
    Yo te diría que intentes no tomártelo como algo personal, que pienses que es una etapa y que saques un ratín para vida de pareja aunque sea una vez al mes.

    Y kilos pacienciles. Piensa que esta frustrado y se comporta mal para llamar tb la atención. Piensa que es un ser maravilloso y que le vas a querer como tu dices haga lo que haga. Quizá pasar un rato al día solo con el de prota?
    Eres una madraza, animo que pasará, besito.

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    1. Pues sí, es momento de pack rebelde, pero bueno, lleva unos días mucho mejores, espero que vaya ya en remisión!
      Yo intento tomármelo como algo pasajero, normal, pero llevamos unas semanas de locura absoluta de trabajo, agotadísimos, y eso nos hace tener mucha menos paciencia, poder dedicarle(s) mucho menos tiempo, y así es más difícil aún! Sé que es un círculo vicioso: él está más rebelde porque reclama más atención porque no podemos estar tanto con él y nosotros estamos tan cansados y tan liados que no podemos dedicarnos a ellos tanto y además, estamos de peor humor para afrontarlo todo. En fin, a ver si las aguas vuelven poco a poco a su cauce! Gracias por tus palabras, bonita! Cómo vais vosotros? Y esa pequeñaja? que seguro que ya no es tan pequeñaja! Besotes!

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  6. Pedro Sanchez opina que a veces NO puede ser quizás xDDDDD.

    Bromas aparte. Es una etapa muy petarda pero se pasa. Piensa que es puramente madurativo y que se que esto no te ayuda a no desesperarte pero en serio: se pasa. Lo he vivido con todos mis sobrinos y ahora encantados de la vida y sin tantas rabietas (alguna cae todavía pero es que todavía son renacuajos ;)).

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    1. Jajaja, pues mira, parece que a Pedro Sánchez no le ha pasado factura tanto "no", a ver si a nosotros nos pasa lo mismo!!! jejej!
      Sé que es una etapa, pero es agotadora y además, me da miedo no gestionarla bien y que se me quede un niño gritón/déspota/llorón/tirano...que los hay y me arriesgaría a decir que es posible que su educación haya tenido bastante que ver. Así que bueno, nosotros lo intentaremos hacer lo mejor que sepamos y podamos y a aguantar el temporal y esperar a que pase pronto! Un abrazote!

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