Pues sí, nos ha tocado la negra. La semana pasada, me llamó la matrona para decirme que mi cribado del primer trimestre había dado positivo para Síndrome de Down. Mi resultado combinado era de 1/190, cuando el corte se considera en 1/280. ¿Qué significa realmente esto? Que según los cálculos matemáticos que usan los médicos para calcular el riesgo uniendo varios datos ecográficos, analíticos y de edad, mi bebé tiene un 0,5% de probabilidades de tener SD. Es decir, que tiene 1 posibilidad de tener SD frente a 189 de no tenerlo. Y aunque parezca que no es tanto, para los médicos, es riesgo alto, así que nos citaron en la consulta de Diagnóstico Prenatal de nuestro hospital de referencia.
La llamada de la matrona me descolocó por completo. Este embarazo estaba siendo difícil, por las náuseas, por la constante preocupación por el familiar enfermo que ya os conté, porque teniendo a un niño de casi 2 años, todo se hace más difícil...pero esto fue la puntilla que remató mis sentimientos. En un primer momento, me vine muy abajo y me puse muy nerviosa. Poco a poco, vas asimilando las cosas y te vas tranquilizando.
El viernes fuimos a una ecografía por privado para ver si nos tranquilizaba un poco, y salimos de allí algo más tranquilos. Ecográficamente, el bebé está sano. Está creciendo acorde con su edad, el pliegue nucal y el hueso nasal eran correctos, tenía bien formados todos los órganos...Lo único que nos señaló la ginecóloga fue que notó una cierta hiperecogeneicidad intestinal. Esto quiere decir que los intestinos aparecen en pantalla algo más intensos de lo que sería normal, y puede a veces considerarse como un marcador leve de SD, pero claro, también puede aparecer en muchos fetos sanos.
El miércoles, ayer, tuvimos la cita en el hospital. Nos explicaron cuál era el riesgo de SD y cuál era el riesgo de la única prueba que nos podía ofrecer la seguridad social, la amniocentesis. Mi riesgo derivado del cribado era de 1/190 y el riesgo de aborto de la amniocentesis era de 1/100. Nos mandó salir de la consulta, hablarlo entre nosotros y volver con una decisión tomada, porque si decidíamos hacerla, había que hacerla allí mismo en aquel momento!!! No me esperaba aquello para nada, creía que sería una simple consulta de información, no que tendría que tomar la decisión en 5 minutos en el pasillo y hacerme la amnio allí mismo en ese momento. Logísticamente, me venía fatal. El familiar venía a nuestra ciudad para unas pruebas médicas y se quedaría unos días, no teníamos con quien dejar al renacuajo durante los 2 días de reposo absoluto que nos prescribía el médico, no lo habíamos planificado, con lo que coordinarlo con nuestros trabajos era prácticamente imposible...Al final, salimos al pasillo como nos habían dicho y lo hablamos. Los dos estuvimos inmediatamente de acuerdo. El riesgo de aborto de una amniocentesis es algo demasiado elevado y que no estamos dispuestos a asumir. Además, lo único que podría descartar una prueba así es un SD, pero igualmente el bebé podría tener otras mil cosas, incluyendo retraso mental, lo que hacía que el resultado tampoco nos aliviara completamente.
Volvimos a entrar en consulta y se lo dijimos al ginecólogo. No vamos a hacer amniocentesis. Entonces, el médico nos dijo: "Bueno, pues ya que habéis venido, pasad y os hago una eco y así al menos, vemos al bebé". Fue una ecografía cortita, pero el ecógrafo era magnífico y se vio bastante bien. El bebé morfológicamente está bien, todo formado, creciendo correctamente, las medidas iban correspondiendo a la edad gestacional y se movía que daba gusto. Y pese a que la ginecóloga del privado ya nos había dicho que intuía el sexo, el ginecólogo de la pública, aprovechando que el bebé estaba en una posición mucho mejor, estuvo de acuerdo (sin saberlo) con su colega y nos lo confirmó. Definitivamente, parece que el bebé se queda como...RANITA!
Así que bueno, estamos más tranquilos, convencidos de la decisión que hemos tomado, aunque el miedo no te lo quita nadie. No quiero que mi niña tenga SD, pero realmente, sé que las probabilidades no son tan altas. Conozco a muchísima gente a la que le ha dado positivo el cribado y luego han tenido bebés totalmente sanos, así que solo me queda confiar en que a nosotros nos pasará igual. La preocupación empieza cuando eres padre/madre y no para nunca, así que hay que aprender a vivir con ello.
jueves, 3 de marzo de 2016
lunes, 8 de febrero de 2016
Síntomas del primer trimestre de mi segundo embarazo
Como sabéis, acabo de terminar oficialmente el primer trimestre del embarazo de Ranita/o, mi segundo embarazo. Hay algunos que dicen que el primer trimestre termina en la semana 14, pero como esta vez me enteré tan pronto, se me ha hecho demasiado largo como para alargarlo 2 semanas más, así que decidido, mi primer trimestre de embarazo se acaba aquí! ;)
Justo antes de enterarme de que estaba embarazada, es decir, en la semana 4 recién cumplida, tuve un día de hambre tremenda, típico día premenstrual en el que tu cuerpo se prepara para la hecatombe y no puedes dejar de comer. A Mr. Sapo le pareció un tanto sospechoso, pero yo lo noté como un síntoma premenstrual normal. El problema fue que al día siguiente desapareció totalmente y la regla no hizo acto de presencia. Y al día siguiente, uy, qué cosas, la tripa muy revuelta. Seguí varios días así negándome a mí misma y a Mr. Sapo todo indicio real de embarazo, pero una semana después, mi intuición (esa que taaanto me ha fallado, a decir verdad!!) me indicaba que había llegado la hora de enfrentarme a mi testofobia.
Ya sabéis cómo salió aquello. Cinco segundos después, la segunda rayita era más que visible y ahí empezaba realmente mi sensación de estar embarazada por segunda vez. Ese malestar estomacal me duró tres o cuatro semanas, hasta año nuevo, más o menos por la semana 9 o así. No llegué a vomitar en ningún momento, pero tenía ratos de ascos y náuseas muy desagradables. Las digestiones empezaron a ser lentas y complicadas, con muchísimos gases y realmente, después de comer se acababa mi sensación de comodidad hasta la noche. Algunas noches no cené absolutamente nada de esta sensación de asco y digestión pesada. Pero como digo, a partir de la semana 9 o así, todo esto fue pasando.
Ahora mismo, en la semana 12, puedo decir que llevo semanas sin ascos a nada, sin náuseas, aunque mis digestiones son más pesadas que lo habitual. Intento hacer 5 comidas más pequeñas al día y obligarme a comer aunque no tenga ganas porque sé que a mi digestión le sienta bien. Y esto de obligarme a comer también tiene otro motivo: igual que en el embarazo del renacuajo, no hago más que perder peso!
Pues sí, cuando fui la primera vez a la matrona, pesaba 68.5 kg, en el límite entre un peso saludable y un poquito de sobrepeso, pero todo normal. Al mes, la báscula ya marcaba 67.5 en la doctora y hoy, otras 2 semanas después, peso 66 kg en la báscula de casa (desnuda y recién levantada, con lo que intuyo que en la del médico pesaré 67). Y todo esto, sin haber vomitado ni una vez y comiendo estupendamente. Como en el embarazo del renacuajo solo cogí kilo y medio en todo el embarazo y él nació pequeñito (2,480), mis doctores y matrona están OBSESIONADOS CON QUE COJA PESO. Y yo, por mucho que lo intento, no lo consigo!!!
Siempre he sido de buen comer y lo que en el pueblo de mi madre se conoce como "buena moza lustrosica". Pero parece que los embarazos me alteran el metabolismo y mi molla se transforma en tripa, así por arte de magia! Con el renacuajo, me importó menos, porque al estar más gordita, perder 7 kg después del parto no me vino nada mal, pero si ahora pierdo 7 kilos, me quedaría bastante huesuda, y no creo que sea sano. Por eso, mi doctora me ha dicho que si en 4 semanas no cojo peso, que me vaya para allá y tomaremos acciones más contundentes. No tengo ni idea de a qué se refiere, pero llevo ya 2 semanas y no es que no haya recuperado nada, es que sigo perdiendo. Estoy apuntando todo lo que como para enseñárselo y que vea que más me es imposible comer y que estoy comiendo sano y variado. Pero bueno, mientras Ranita/o esté bien, este es un tema menor.
Respecto a otros síntomas, el del cansancio no lo noto especialmente, como con el renacuajo. A ver, estoy cansada, claro que sí, pero estar muerta cuando te pasas el día detrás de un terremoto de casi dos años es lo más normal del mundo. Lo que sí que me molesta bastante es la pelvis al andar. He leído que después de un embarazo, la pelvis puede volver a su sitio descuadrada y que en el siguiente embarazo, al ir agrandándose el útero, provoca dolor, así que intuyo que es eso lo que me pasa.
A veces, tengo como dolorcillos de regla que me hacen entrar en pánico todavía, junto con bastante flujo, pero por ahora, ningún sustito ni manchado alguno. No noto ni más sed, ni insomnio, ni ardores ni nada de eso. En general, me encuentro muy bien, hormonal y emocionalmente me encuentro bastante estable y aún estoy ágil como para tirarme por el suelo con mi torbellino a jugar a los coches y para correr detrás de él en tacones cuando se me escapa por la calle! ;)
En lo único que estoy notando un síntoma que no me gusta en la libido, desaparecida en combate, oiga, con el renacuajo recuerdo bastante pasión en el segundo trimestre, así que o me pongo ya las pilas o no sé yo...Y eso que todavía estoy lozana y ágil! :p
Bueno, y por último, os dejo una foto con lano evolución de mi tripa estas últimas semanas! Besitos a todas!
Justo antes de enterarme de que estaba embarazada, es decir, en la semana 4 recién cumplida, tuve un día de hambre tremenda, típico día premenstrual en el que tu cuerpo se prepara para la hecatombe y no puedes dejar de comer. A Mr. Sapo le pareció un tanto sospechoso, pero yo lo noté como un síntoma premenstrual normal. El problema fue que al día siguiente desapareció totalmente y la regla no hizo acto de presencia. Y al día siguiente, uy, qué cosas, la tripa muy revuelta. Seguí varios días así negándome a mí misma y a Mr. Sapo todo indicio real de embarazo, pero una semana después, mi intuición (esa que taaanto me ha fallado, a decir verdad!!) me indicaba que había llegado la hora de enfrentarme a mi testofobia.
Ya sabéis cómo salió aquello. Cinco segundos después, la segunda rayita era más que visible y ahí empezaba realmente mi sensación de estar embarazada por segunda vez. Ese malestar estomacal me duró tres o cuatro semanas, hasta año nuevo, más o menos por la semana 9 o así. No llegué a vomitar en ningún momento, pero tenía ratos de ascos y náuseas muy desagradables. Las digestiones empezaron a ser lentas y complicadas, con muchísimos gases y realmente, después de comer se acababa mi sensación de comodidad hasta la noche. Algunas noches no cené absolutamente nada de esta sensación de asco y digestión pesada. Pero como digo, a partir de la semana 9 o así, todo esto fue pasando.
Ahora mismo, en la semana 12, puedo decir que llevo semanas sin ascos a nada, sin náuseas, aunque mis digestiones son más pesadas que lo habitual. Intento hacer 5 comidas más pequeñas al día y obligarme a comer aunque no tenga ganas porque sé que a mi digestión le sienta bien. Y esto de obligarme a comer también tiene otro motivo: igual que en el embarazo del renacuajo, no hago más que perder peso!
Pues sí, cuando fui la primera vez a la matrona, pesaba 68.5 kg, en el límite entre un peso saludable y un poquito de sobrepeso, pero todo normal. Al mes, la báscula ya marcaba 67.5 en la doctora y hoy, otras 2 semanas después, peso 66 kg en la báscula de casa (desnuda y recién levantada, con lo que intuyo que en la del médico pesaré 67). Y todo esto, sin haber vomitado ni una vez y comiendo estupendamente. Como en el embarazo del renacuajo solo cogí kilo y medio en todo el embarazo y él nació pequeñito (2,480), mis doctores y matrona están OBSESIONADOS CON QUE COJA PESO. Y yo, por mucho que lo intento, no lo consigo!!!
Siempre he sido de buen comer y lo que en el pueblo de mi madre se conoce como "buena moza lustrosica". Pero parece que los embarazos me alteran el metabolismo y mi molla se transforma en tripa, así por arte de magia! Con el renacuajo, me importó menos, porque al estar más gordita, perder 7 kg después del parto no me vino nada mal, pero si ahora pierdo 7 kilos, me quedaría bastante huesuda, y no creo que sea sano. Por eso, mi doctora me ha dicho que si en 4 semanas no cojo peso, que me vaya para allá y tomaremos acciones más contundentes. No tengo ni idea de a qué se refiere, pero llevo ya 2 semanas y no es que no haya recuperado nada, es que sigo perdiendo. Estoy apuntando todo lo que como para enseñárselo y que vea que más me es imposible comer y que estoy comiendo sano y variado. Pero bueno, mientras Ranita/o esté bien, este es un tema menor.
Respecto a otros síntomas, el del cansancio no lo noto especialmente, como con el renacuajo. A ver, estoy cansada, claro que sí, pero estar muerta cuando te pasas el día detrás de un terremoto de casi dos años es lo más normal del mundo. Lo que sí que me molesta bastante es la pelvis al andar. He leído que después de un embarazo, la pelvis puede volver a su sitio descuadrada y que en el siguiente embarazo, al ir agrandándose el útero, provoca dolor, así que intuyo que es eso lo que me pasa.
A veces, tengo como dolorcillos de regla que me hacen entrar en pánico todavía, junto con bastante flujo, pero por ahora, ningún sustito ni manchado alguno. No noto ni más sed, ni insomnio, ni ardores ni nada de eso. En general, me encuentro muy bien, hormonal y emocionalmente me encuentro bastante estable y aún estoy ágil como para tirarme por el suelo con mi torbellino a jugar a los coches y para correr detrás de él en tacones cuando se me escapa por la calle! ;)
En lo único que estoy notando un síntoma que no me gusta en la libido, desaparecida en combate, oiga, con el renacuajo recuerdo bastante pasión en el segundo trimestre, así que o me pongo ya las pilas o no sé yo...Y eso que todavía estoy lozana y ágil! :p
Bueno, y por último, os dejo una foto con la
lunes, 1 de febrero de 2016
23 meses y 12 semanas
Esa es la edad más o menos de mis dos amores batracios! :) El renacuajo cumplirá el jueves su último cumplemés antes de su segundo cumpleaños y mi ranita/o hizo el sábado pasado 12 semanas. Os contaré un poquito de cada uno de ellos:
- Renacuajo: sí, será porque soy su madre y lo adoro y no soy imparcial ni falta que me hace, pero está para comérselo. Simpático a más no poder, saluda a todo el mundo, les echa besos y les dice su nombre sin conocerlos de nada y sonríe un montón. En el tema del lenguaje, avanza a pasos agigantados. Habla bastante ya, cada día día una o dos palabras nuevas que no le había oído antes y ya construye frases de 2 o 3 palabras (alguna vez, hasta 4), como por ejemplo: XXX (su nombre) tere pito (el renacuajo quiere un pico (de pan)), mamá ommí aquí (mamá a dormir aquí), XXX tere aua ma (el renacuajo quiere más agua), pí pí pasá sí (el coche quiere pasar). Ya empieza también a hablar él solo mientras juega y se le entienden cosas, les habla a los muñecos o a los coches y se le entienden cositas, pero también esto lleva acarreado que a veces se suelta y no entendemos nada de nada! ;( El pobre mío se frustra bastante, pero es que no nos enteramos! Él repite lo mismo dos o tres veces y nosotros vamos probando cosas a ver si acertamos, pero no siempre pasa. El otro día, en el tren, me dice: mamá, paaaalo! Y yo no me enteraba, le pregunté varias veces con cosas que se me ocurrían y no era nada de eso y al final, me dice el pobre: mamáaaa, pío pío!!! jajaja! Un chaval con recursos! ;)
Respecto a comida, sigue comiendo genial. Eso sí, llega a su tope y punto, Ni una cucharada más, aunque le quede un guisante en el plato, ese ya no entra. Tiene las ideas muy claras! Sigue habiendo muchas cosas que no quiere ni probar. La fruta sin pasar le cuesta horrores y el dulce no le llama nada de nada. Eso sí, de porquerías saladas no tiene fin, es ver gusanitos, patatas, ganchitos, frutos secos, galletitas saladas....y lo pierdo! Ya no hay niño mientras haya porquerías! Pero en general, come muy bien y variado, Le gusta mucho todo lo que sea guiso (legumbres, potajes...), el pescado, la carne, ciertas verduras (en puré, absolutamente todas, así que no me preocupo si a algunas les hace ascos a trozos).
Y con respecto al sueño....ya sabéis que este es nuestro talón de Aquiles, pero he de decir que las cosas parece que van bastante mejor!!!! Yuhuuuu! (a ver lo que dura! ;)
Resulta que ahora el gran problema, que antes no existía, es que se duerma. Normalmente, me tengo que acostar con él en su cama hasta que cae (a veces, hasta 2 horas he estado allí), pero últimamente, es dormirse y se queda tranquilito allí en su cama sin despertarse en toda la noche o con algún despertar que se soluciona rápido con ponerle el chupete!! De lujo! Hemos dormido por fin del tirón varias horas! Esta última semana, menos una noche que la pasó bastante mal (creo que le dolía la tripa), el resto han sido de este tipo y nosotros, pues encantados, cogiendo fuerzas porque sabemos que puede que no dure!!! jejeje!
- Ranita: mi otro amor ha pasado por fin la etapa más crítica de su desarrollo fetal y ya tiene 12 semanas de gestación! El viernes de la semana pasada, tuvimos la ecografía de las 12 semanas y salió todo bien. La verdad es que según se acercaba el día, me comían los nervios, puff, qué mal lo pasé! Yo me convencía de que todo iba bien, pero estos miedos ya no se van nunca, desde que una se entera de que está embarazada, el miedo no para nunca! Bueno, entramos en consulta y el médico me hizo una serie de preguntas cortitas y me hizo pasar al ecógrafo. Me tumbé y la pantalla estaba totalmente girada hacia él, así que yo no veía absolutamente nada!!! Empezó la ecografía y yo solo miraba a Mr. Sapo a ver si por su cara, lograba averiguar algo....a los pocos segundos que a mí se me hicieron eternos, Mr. Sapo va y dice: A ver, ahí algo sí que hay!!! jajajajaj! Menos mal que el ginecólogo se apiadó de mí y empezó a hablar!
- Ginecólogo: bueno, pues el bebé mide 6 cm
- Luli: Eso corresponde a la edad gestacional, no?
- Ginecólogo: Sí, 12 semanas, todo correcto.
- Luli: Se ve el sexo o algo?
- Ginecólogo: Para eso, en la próxima, en la de las 20 semanas (y yo pensé, Mr. Sapo, ve haciéndote a la idea de que vas a pagar a un privado para la semana 16, no aguanto yo más de dos meses sin verlo/a otra vez!!!)
En ese momento, gira el monitor y veo una cabeza, una tripita, piernas y brazos moviéndose y me señala un corazoncito latiendo con ganas! Amorrrrrrrr!
- Luli: ¿nos dará una fotito de recuerdo, no?
- Ginecólogo: Claro (y le da a imprimir)
Entonces, mi ranita/o decide que ya hemos molestado mucho y delante de nuestras narices, se da media vuelta y nos enseña el culete...y justo eso es lo que sale en la eco, con lo bien que se había visto antes!!!
(Seguro que estáis muy acostumbradas a ver ecos, pero a la derecha, se ve la cabeza y a la izquierda, el culete. La línea negra que se ve es la columna y lo blanco que se ve arriba es un bracito al girarse.)
Esa fue toda la eco. Duró poquísimo. Ni siquiera nos dijo nada de que hubiera medido la TN ni nada, pero supongo que lo haría, porque luego nos tienen que mandar a casa una carta con los resultados del cribado...Yo me quedo con que en la SS, si no te dicen nada, es que consideran que todo va bien. Salí de allí con subidón total, no sé cuánto me durará la tranquilidad, pero al menos estos primeros días, estoy mucho más tranquila de haberlo/a visto y saber que está todo bien. Respecto a síntomas, yo me encuentro de lujo, pero en un par de días, redacto una entrada en condiciones y os cuento más cositas. Por cierto, por el método Ramzi alguien ve el sexo en la eco? Yo estoy cada vez más convencida de que es otro niño, pero la verdad es que me da igual y yo en la eco no veo nada de nada!!!
Bueno, pues así están mis amores ahora mismo! Y yo, feliz de verlos crecer sanotes. :D
- Renacuajo: sí, será porque soy su madre y lo adoro y no soy imparcial ni falta que me hace, pero está para comérselo. Simpático a más no poder, saluda a todo el mundo, les echa besos y les dice su nombre sin conocerlos de nada y sonríe un montón. En el tema del lenguaje, avanza a pasos agigantados. Habla bastante ya, cada día día una o dos palabras nuevas que no le había oído antes y ya construye frases de 2 o 3 palabras (alguna vez, hasta 4), como por ejemplo: XXX (su nombre) tere pito (el renacuajo quiere un pico (de pan)), mamá ommí aquí (mamá a dormir aquí), XXX tere aua ma (el renacuajo quiere más agua), pí pí pasá sí (el coche quiere pasar). Ya empieza también a hablar él solo mientras juega y se le entienden cosas, les habla a los muñecos o a los coches y se le entienden cositas, pero también esto lleva acarreado que a veces se suelta y no entendemos nada de nada! ;( El pobre mío se frustra bastante, pero es que no nos enteramos! Él repite lo mismo dos o tres veces y nosotros vamos probando cosas a ver si acertamos, pero no siempre pasa. El otro día, en el tren, me dice: mamá, paaaalo! Y yo no me enteraba, le pregunté varias veces con cosas que se me ocurrían y no era nada de eso y al final, me dice el pobre: mamáaaa, pío pío!!! jajaja! Un chaval con recursos! ;)
Respecto a comida, sigue comiendo genial. Eso sí, llega a su tope y punto, Ni una cucharada más, aunque le quede un guisante en el plato, ese ya no entra. Tiene las ideas muy claras! Sigue habiendo muchas cosas que no quiere ni probar. La fruta sin pasar le cuesta horrores y el dulce no le llama nada de nada. Eso sí, de porquerías saladas no tiene fin, es ver gusanitos, patatas, ganchitos, frutos secos, galletitas saladas....y lo pierdo! Ya no hay niño mientras haya porquerías! Pero en general, come muy bien y variado, Le gusta mucho todo lo que sea guiso (legumbres, potajes...), el pescado, la carne, ciertas verduras (en puré, absolutamente todas, así que no me preocupo si a algunas les hace ascos a trozos).
Y con respecto al sueño....ya sabéis que este es nuestro talón de Aquiles, pero he de decir que las cosas parece que van bastante mejor!!!! Yuhuuuu! (a ver lo que dura! ;)
Resulta que ahora el gran problema, que antes no existía, es que se duerma. Normalmente, me tengo que acostar con él en su cama hasta que cae (a veces, hasta 2 horas he estado allí), pero últimamente, es dormirse y se queda tranquilito allí en su cama sin despertarse en toda la noche o con algún despertar que se soluciona rápido con ponerle el chupete!! De lujo! Hemos dormido por fin del tirón varias horas! Esta última semana, menos una noche que la pasó bastante mal (creo que le dolía la tripa), el resto han sido de este tipo y nosotros, pues encantados, cogiendo fuerzas porque sabemos que puede que no dure!!! jejeje!
- Ranita: mi otro amor ha pasado por fin la etapa más crítica de su desarrollo fetal y ya tiene 12 semanas de gestación! El viernes de la semana pasada, tuvimos la ecografía de las 12 semanas y salió todo bien. La verdad es que según se acercaba el día, me comían los nervios, puff, qué mal lo pasé! Yo me convencía de que todo iba bien, pero estos miedos ya no se van nunca, desde que una se entera de que está embarazada, el miedo no para nunca! Bueno, entramos en consulta y el médico me hizo una serie de preguntas cortitas y me hizo pasar al ecógrafo. Me tumbé y la pantalla estaba totalmente girada hacia él, así que yo no veía absolutamente nada!!! Empezó la ecografía y yo solo miraba a Mr. Sapo a ver si por su cara, lograba averiguar algo....a los pocos segundos que a mí se me hicieron eternos, Mr. Sapo va y dice: A ver, ahí algo sí que hay!!! jajajajaj! Menos mal que el ginecólogo se apiadó de mí y empezó a hablar!
- Ginecólogo: bueno, pues el bebé mide 6 cm
- Luli: Eso corresponde a la edad gestacional, no?
- Ginecólogo: Sí, 12 semanas, todo correcto.
- Luli: Se ve el sexo o algo?
- Ginecólogo: Para eso, en la próxima, en la de las 20 semanas (y yo pensé, Mr. Sapo, ve haciéndote a la idea de que vas a pagar a un privado para la semana 16, no aguanto yo más de dos meses sin verlo/a otra vez!!!)
En ese momento, gira el monitor y veo una cabeza, una tripita, piernas y brazos moviéndose y me señala un corazoncito latiendo con ganas! Amorrrrrrrr!
- Luli: ¿nos dará una fotito de recuerdo, no?
- Ginecólogo: Claro (y le da a imprimir)
Entonces, mi ranita/o decide que ya hemos molestado mucho y delante de nuestras narices, se da media vuelta y nos enseña el culete...y justo eso es lo que sale en la eco, con lo bien que se había visto antes!!!
(Seguro que estáis muy acostumbradas a ver ecos, pero a la derecha, se ve la cabeza y a la izquierda, el culete. La línea negra que se ve es la columna y lo blanco que se ve arriba es un bracito al girarse.)
Esa fue toda la eco. Duró poquísimo. Ni siquiera nos dijo nada de que hubiera medido la TN ni nada, pero supongo que lo haría, porque luego nos tienen que mandar a casa una carta con los resultados del cribado...Yo me quedo con que en la SS, si no te dicen nada, es que consideran que todo va bien. Salí de allí con subidón total, no sé cuánto me durará la tranquilidad, pero al menos estos primeros días, estoy mucho más tranquila de haberlo/a visto y saber que está todo bien. Respecto a síntomas, yo me encuentro de lujo, pero en un par de días, redacto una entrada en condiciones y os cuento más cositas. Por cierto, por el método Ramzi alguien ve el sexo en la eco? Yo estoy cada vez más convencida de que es otro niño, pero la verdad es que me da igual y yo en la eco no veo nada de nada!!!
Bueno, pues así están mis amores ahora mismo! Y yo, feliz de verlos crecer sanotes. :D
miércoles, 20 de enero de 2016
¿Infértil o coneja?
Llevo desde mi más tierna adolescencia barruntando en mi cabeza el tema de la infertilidad. Mi abuela paterna fue infértil, aunque pese a ello, con tenacidad y tiempo (14 años de nada) fue capaz de tener dos hijos. Desde que me vino la regla, supe que aquellos descontroles y ciclos eternos no eran normales. También conocía casos en la familia con ovario poliquístico que habían tenido más o menos dificultades con su fertilidad. Por ello, mi infertilidad no me pilló de sorpresa. Supongo que no es menos doloroso, pero creo que también debe ser muy complicado no sospechar nada de nada y que luego, se te venga el mundo encima de repente.
Por ello, llevo años haciéndome a la idea de mi posible infertilidad, así que cuando nos pusimos a buscar al renacuajo, sentí que las piezas encajaban donde tenían que ir. En ese tiempo, descubrí la blogosfera y con ella, a decenas de mujeres infértiles con mis miedos, penas y luchas. Aprendí lo indecible acerca de tratamientos, de síntomas, de causas, y empecé mis visitas a la consulta de infertilidad de mi hospital. Por fin, me sentía abrigada, arropada por un grupo que me entendía y compartía mis sufrimientos. Por fin, abrazaba virtualmente a otras mujeres con mi dolor, rebosante de empatía del que camina por el mismo sendero. Entonces, en la última consulta antes de empezar con la IA, sucedió lo inesperado, ya lo sabéis, me había quedado embarazada de forma natural 14 semanas antes, solo 2 semanas después de la histerosalpingografía y de haber ovulado por primera vez en años.
Huelga decir que me sentí tremendamente feliz en aquel momento, aunque siempre me quedó ahí la rémora de ser menos infértil por ser un embarazo natural, por no haber pasado por mil y un tratamientos como otras, pero la verdad es que la comunidad bloguera me siguió aceptando de mil amores y seguí sintiéndome una más, sin distinción.
Sin embargo ahora, llega la sorpresa. En mi segundo ciclo de búsqueda (llamémoslo más bien, de no evitarlo), zasca! Embarazo al canto! Como una coneja más! Fruto de un ratito de pasión despreocupado. Como la gente normal que hasta planea cuándo le viene mejor parir (en esto, claramente, no, si lo hubiera planeado un poco, no me planto a mediados de agosto en CiudadHorno con tripón!!!Menuda fechita!!) Y de pronto, me empiezo a sentir menos infértil, Y de pronto, pienso que tengo menos derecho a animar a la bloguera que acaba de tener una beta negativa, de empatizar con la que ha pasado por su cuarto aborto, de dar consejos a la que se está decidiendo por una ovodonación... De pronto siento que no sé si tengo derecho a pertenecer a este grupo. ¿Ya no soy infértil? ¿Ahora soy coneja? Creo que tengo una crisis de identidad... :(
¿Qué os parece a vosotras? ¿Soy infértil o coneja? ¿Entendéis mi desubicación u os parece algo trivial? ¿Cómo os sentiríais si después de un embarazo difícil de lograr os encontrarais con otro casi sin esperarlo?
Por ello, llevo años haciéndome a la idea de mi posible infertilidad, así que cuando nos pusimos a buscar al renacuajo, sentí que las piezas encajaban donde tenían que ir. En ese tiempo, descubrí la blogosfera y con ella, a decenas de mujeres infértiles con mis miedos, penas y luchas. Aprendí lo indecible acerca de tratamientos, de síntomas, de causas, y empecé mis visitas a la consulta de infertilidad de mi hospital. Por fin, me sentía abrigada, arropada por un grupo que me entendía y compartía mis sufrimientos. Por fin, abrazaba virtualmente a otras mujeres con mi dolor, rebosante de empatía del que camina por el mismo sendero. Entonces, en la última consulta antes de empezar con la IA, sucedió lo inesperado, ya lo sabéis, me había quedado embarazada de forma natural 14 semanas antes, solo 2 semanas después de la histerosalpingografía y de haber ovulado por primera vez en años.
Huelga decir que me sentí tremendamente feliz en aquel momento, aunque siempre me quedó ahí la rémora de ser menos infértil por ser un embarazo natural, por no haber pasado por mil y un tratamientos como otras, pero la verdad es que la comunidad bloguera me siguió aceptando de mil amores y seguí sintiéndome una más, sin distinción.
Sin embargo ahora, llega la sorpresa. En mi segundo ciclo de búsqueda (llamémoslo más bien, de no evitarlo), zasca! Embarazo al canto! Como una coneja más! Fruto de un ratito de pasión despreocupado. Como la gente normal que hasta planea cuándo le viene mejor parir (en esto, claramente, no, si lo hubiera planeado un poco, no me planto a mediados de agosto en CiudadHorno con tripón!!!Menuda fechita!!) Y de pronto, me empiezo a sentir menos infértil, Y de pronto, pienso que tengo menos derecho a animar a la bloguera que acaba de tener una beta negativa, de empatizar con la que ha pasado por su cuarto aborto, de dar consejos a la que se está decidiendo por una ovodonación... De pronto siento que no sé si tengo derecho a pertenecer a este grupo. ¿Ya no soy infértil? ¿Ahora soy coneja? Creo que tengo una crisis de identidad... :(
¿Qué os parece a vosotras? ¿Soy infértil o coneja? ¿Entendéis mi desubicación u os parece algo trivial? ¿Cómo os sentiríais si después de un embarazo difícil de lograr os encontrarais con otro casi sin esperarlo?
jueves, 17 de diciembre de 2015
Ayuda con el nombre del nuevo mini-renacuajo!
Chicas y chicos (si hay alguno!). Necesito que me ayudéis a encontrar un nombre para referirme a la semillita de sésamo que tengo en la tripa, que el/la pobre tiene también derecho a tener nombre como su hermanito el renacuajo! He puesto una encuesta aquí al lado con las cuatro tonterías que se me han ocurrido, pero seguro que vosotras estáis más ocurrentes y pensáis algo mejor, así que no os cortéis y mandadme vuestras sugerencias en un comentario!!!
martes, 15 de diciembre de 2015
Así es la vida (Editado)
La verdad es que no sé muy bien cómo empezar esta entrada. Supongo que empezaré por el principio.
Ya sabéis que mi vida era estable y estaba llena de planes y de pronto, una mudanza y el reloj biológico me la descolocaron por completo. Pues bueno, creía que esos serían los nuevos planes que me traía la vida. Pero no. La vida es lo que te pasa mientras tú te empeñas en hacer otros planes. Y la vida pasó.
De pronto, hace un par de semanas, el renacuajo coge otra bronquitis que parece gordilla. Urgencias. Sí, es bastante grave. 3 días ingresado, nebulizaciones, oxígeno, mascarillas, pinchazos... Mientras tanto, un familiar muy cercano ingresado también por unas pruebas médicas. Le dan el alta al renacuajo. Una semana recuperándose en casa. Noticias funestas. Lo del familiar es muy grave, muy agresivo y un mazazo enorme. Nos enfrentamos a un tratamiento duro sin garantías ningunas de que funcione. Estamos destrozados, asimilándolo, pero muy tocados. Y de nuevo, el renacuajo con moquitos y tos. De nuevo, a urgencias. De nuevo, ingresado. Esta vez, es algo menos grave, pero igualmente un incordio y una preocupación. Vuelta a casa a recuperarse otros días.
Decidimos que no tenemos cuerpo para seguir con la operación hermanito, que no es el momento, que las circunstancias mandan y que ahora toca centrarse en los otros problemas, que ya lo hablaremos en un futuro. Pero la vida no sigue nuestros caminos. La vida te sorprende en el momento en que menos te lo esperas. La vida es vida, para lo bueno y para lo malo. Y después de varios días sospechándolo, el 8 de diciembre, en unos pocos segundos, nuestra vida vuelve a cambiar totalmente.
Ha pasado solo una semana desde ese día. Sigo incrédula y como en una nebulosa. Al tener los ciclos tan largos, no sé exactamente ni de cuánto estoy, pero calculo que ni de 6 semanas aún. Es terriblemente pronto y soy consciente de que de nuevo, la vida puede decidir por mí y arrebatármelo. No han pasado ni las 8 semanas de rigor para tranquilizarse un poco, ni las 12 de calma, ni siquiera, la eco confirmándolo, ni el latido, ni una beta, nada, solo un test clarísimo; nada más. No, pero merecíais compartir desde ya esta noticia conmigo. Os dije que ibais a estar en el camino a cada paso, lo lleváis haciendo así hasta ahora, así que he decidido desnudarme ante vosotras desde ya. Si la cosa sale bien, tenéis derecho a vivirla conmigo, os lo merecéis. Y si no sale bien, pues quién mejor para animarme y apoyarme.
Acabo de volver de mi primera visita con la matrona y me ha mandado mañana a primera hora a hacerme una ecografía para poder datar el embarazo, ya que al tener ciclos tan irregulares, no sabemos muy bien de cuánto estoy y es vital para que el resto de pruebas diagnósticas sean fiables, así que estoy muerta de miedo. Temo que mañana al ponerme el ecógrafo no se vea nada, que haya sido todo un espejismo. O que sea demasiado pequeño, demasiado pronto, o que no tenga buena pinta, o que.....mil miedos. Mañana os contaré. Gracias por estar ahí, siempre! Vamos a ir viviendo día a día, intentando no mirar mucho más allá. Y hoy en día, estoy embarazada de nuevo y es una felicidad enorme. Un abrazo grande y gracias por estar ahí a mi lado!
EDITO: Acabo de volver de la primera ecografía. Saco gestacional presente y bien implantado. Embrión acorde con edad gestacional de 5 semanas y media. Y se intuía latido, aunque es muy pronto aún para confirmarlo bien. Próxima eco: 29 de enero, de 12 semanas. Fecha probable de parto: 14 de agosto.
La verdad es que estoy mucho más tranquila. Parece que todo va como debe ir y ahora lo único que toca es esperar y confiar. Gracias a todas por vuestro apoyo!
lunes, 26 de octubre de 2015
Y de repente, el globo explota
Hay momentos en tu vida en que crees que has llegado a la meta. Tienes un trabajo que te gusta, una pareja que te tiene enamorada, un sueldo que te da para llegar a fin de mes, un hogar, una familia, una rutina y una seguridad. Te ves feliz, plena, satisfecha, estable....y de repente, como un etéreo globo que flota apaciblemente, tu vida llega a una puntiaguda y diminuta esquina y booom! De repente, todo explota, se desmorona, se aniquila. Y toca replantearte todo de nuevo, desde cero.
De repente, después de llevar años lejos de mi tierra, de haberme planteado y aceptado de buen grado mi vida en el secanal, lejos de la familia, de haberme hipotecado de por vida en un piso, haber echado raíces que creía que serían duraderas...de repente, una llamada lo cambia todo. Una oferta de trabajo para Mr. Sapo a 600 km. En nuestra tierra, cerca de tierraparaíso2 y a la mitad de camino de tierraparaíso. En una ciudad estupenda rodeados de familia. A una hora del mar. De nuestro querido mar. Un buen trabajo que jamás pensamos que sería posible, que nunca contemplamos como una posibilidad real. Y de repente, el globo de la rutina, de la estabilidad, explota. Y toca empezar de cero de nuevo, sin tiempo para reflexionar demasiado. Con un par de maletas y muchas dudas. Pero también con ganas. De repente, todo cambia, toca empezar de cero, con muchos miedos y con una pereza enorme, pero también con ilusión por inflar el globo de nuevo y ver cómo vuelve a flotar.
Y después de años luchando contra la infertilidad, somos padres, lo logramos. Llegamos a la meta e inflamos nuestro globo. Y el globo flota suave, despacio, saboreando cada cm cuadrado de aire. Y de repente, la esquinita maldita aparece de nuevo, entre cajas de mudanza, estrés incontrolable, cambios de guardería y caos por doquier. De repente una corriente de aire mueve el globo y ya es inevitable, empiezas a olvidar lo que te costó inflarlo, empiezas a perder la cordura, el seso y la coherencia. No importa nada, la fuga de aire ya es imparable. Y explota. Boom. Y ya es incontenible. Queremos ser padres de nuevo. Quiero volver a sentir dentro de mí la vida crecer. Quiero que el renacuajo tenga un hermano/a. Queremos volver a ser padres. Y esta vez, no habrá cortinas de humo para tapar el dolor, para ocultar el fracaso. No quiero ocultarme, no me importa compartir mis meses o años de esperas y frustraciones. No quiero llegar un día y decir: estoy embarazada! y que parezca que lo he conseguido a la primera. No, sé que el camino es duro y que puede ser muy largo. Sé que puede que nunca lleguemos. Pero también sé que vais a estar ahí a mi lado para apoyarme y entenderme, para llorar conmigo cuando haga falta y para inflar poco a poco ese globo de la vida de nuevo. Si de este viaje juntas podemos aprender algo, genial. Si no, me reconozco afortunada por tener todo lo que tengo, valorando lo realmente importante por encima de todo, no me dejéis olvidarlo nunca!
Así que entre mis próximas entradas, se mezclarán de nuevo temas sobre ovulación, ácido fólico, dieta preconceptiva, esperas que desesperan, visitas ginecológicas...además de seguir dándoos la tabarra con las distintas monerías de mi renacuajo y con alguna que otra idea descabellada que se me ocurra en algún momento de hiperactividad hormonal! ;) Vuelvo a ser una buscona!!! ;) ¿Me acompañáis en este nuevo camino? ¿Queréis volver a inflar los globos de mi vida conmigo?
De repente, después de llevar años lejos de mi tierra, de haberme planteado y aceptado de buen grado mi vida en el secanal, lejos de la familia, de haberme hipotecado de por vida en un piso, haber echado raíces que creía que serían duraderas...de repente, una llamada lo cambia todo. Una oferta de trabajo para Mr. Sapo a 600 km. En nuestra tierra, cerca de tierraparaíso2 y a la mitad de camino de tierraparaíso. En una ciudad estupenda rodeados de familia. A una hora del mar. De nuestro querido mar. Un buen trabajo que jamás pensamos que sería posible, que nunca contemplamos como una posibilidad real. Y de repente, el globo de la rutina, de la estabilidad, explota. Y toca empezar de cero de nuevo, sin tiempo para reflexionar demasiado. Con un par de maletas y muchas dudas. Pero también con ganas. De repente, todo cambia, toca empezar de cero, con muchos miedos y con una pereza enorme, pero también con ilusión por inflar el globo de nuevo y ver cómo vuelve a flotar.
Y después de años luchando contra la infertilidad, somos padres, lo logramos. Llegamos a la meta e inflamos nuestro globo. Y el globo flota suave, despacio, saboreando cada cm cuadrado de aire. Y de repente, la esquinita maldita aparece de nuevo, entre cajas de mudanza, estrés incontrolable, cambios de guardería y caos por doquier. De repente una corriente de aire mueve el globo y ya es inevitable, empiezas a olvidar lo que te costó inflarlo, empiezas a perder la cordura, el seso y la coherencia. No importa nada, la fuga de aire ya es imparable. Y explota. Boom. Y ya es incontenible. Queremos ser padres de nuevo. Quiero volver a sentir dentro de mí la vida crecer. Quiero que el renacuajo tenga un hermano/a. Queremos volver a ser padres. Y esta vez, no habrá cortinas de humo para tapar el dolor, para ocultar el fracaso. No quiero ocultarme, no me importa compartir mis meses o años de esperas y frustraciones. No quiero llegar un día y decir: estoy embarazada! y que parezca que lo he conseguido a la primera. No, sé que el camino es duro y que puede ser muy largo. Sé que puede que nunca lleguemos. Pero también sé que vais a estar ahí a mi lado para apoyarme y entenderme, para llorar conmigo cuando haga falta y para inflar poco a poco ese globo de la vida de nuevo. Si de este viaje juntas podemos aprender algo, genial. Si no, me reconozco afortunada por tener todo lo que tengo, valorando lo realmente importante por encima de todo, no me dejéis olvidarlo nunca!
Así que entre mis próximas entradas, se mezclarán de nuevo temas sobre ovulación, ácido fólico, dieta preconceptiva, esperas que desesperan, visitas ginecológicas...además de seguir dándoos la tabarra con las distintas monerías de mi renacuajo y con alguna que otra idea descabellada que se me ocurra en algún momento de hiperactividad hormonal! ;) Vuelvo a ser una buscona!!! ;) ¿Me acompañáis en este nuevo camino? ¿Queréis volver a inflar los globos de mi vida conmigo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






