Siempre supe que tener 2 hijos tenía que ser difícil, pero realmente, no creía que fuera a serlo por los motivos que lo está siendo. Pensé que sería muy cansado, que lo es, y muy gratificante, que también lo es, pero ahora que tengo 2 hijos, puedo decir que lo que más me está costando es no poder darles a ambos la atención que requieren y necesitan. Creo que nunca he sido una madre hiperprotectora, pero me está costando mucho. Se me parte el corazón cada vez que estoy con Renacuajo consolándolo por cualquier cosa y Ranita empieza a llorar desconsoladamente y le digo a Renacuajo que me tengo que ir a por la hermanita y me dice: ¡pero es que yo también estoy llorando!! :( Y tiene toda la razón :(
Supongo que es inevitable y probablemente, hasta beneficioso, no poder darle a tus hijos una atención totalmente personalizada, que aprenden a compartir, a ser pacientes, a esperar, pero me sobrepasa muchas veces y me cuesta mucho trabajo. Normalmente, voy dando prioridad a cada uno cuando la tiene y me apaño, pero hay momentos en los que es muy difícil, sobre todo, cuando Renacuajo me necesita (berrinche, caída, desastre doméstico, enfermedad...), porque Ranita no espera (obvio, es un bebé, la pobre no entiende eso de "ahora le toca a tu hermano, espera 5 minutos"). Eso es lo que más me cuesta, mucho más que el cansancio físico, que la preocupación multiplicada por dos, que la cordura dividida hasta su mínima expresión, que la aniquilación completa y absoluta de mi persona (y mi pareja) durante unos (interminables) meses. Pero sobrevivo.
Y sobrevivo. sobre todo, por tres motivos principales:
- El primero y más importante, sin dudarlo: MR. SAPO. No sé qué haría sin él. Pienso muchas veces en las madres/padres solteros y no sé cómo lo hacen. Mi reconocimiento desde aquí. Pero pienso que sin la inestimable colaboración de Mr. Sapo, ya hace tiempo que habría perdido la poca cordura que me queda. Gracias a él, puedo dedicarle atención a mis dos hijos de forma individual y hasta tener pequeños ratitos para mí cuando él está en casa. No concibo la maternidad de otra forma; en casa, los niños son de los dos y juntos, somos un equipo, pero separados, somos capaces de encargarnos sin problemas de ellos (lo de la lactancia materna es lo único que Mr. Sapo aún no ha perfeccionado! ;)
- El porteo. Gracias al fular, tengo las dos manos libres y a una Ranita frita que me dejan dedicarme a Renacuajo cuando estoy sola con los dos. Podemos jugar, pintar, leer un libro, pasear, ir al parque...dejarle al pobre de Renacuajo que se vuelva a sentir hijo único, centro de mi vida, durante unas horas. Cuando está Mr. Sapo con nosotros, a veces, se queda él con Ranita y yo disfruto con Renacuajo, pero si papá está en casa, Renacuajo prefiere compartir tiempo y atenciones con la hermanita a quedarse sin su papá, así que solemos estar en familia los 4.
- La guardería: porque Ranita también merece atención, y con Renacuajo alrededor, siempre tiene que compartir, nunca tengo tiempo a dedicarme a ella en exclusiva, sé que es lo que toca por ser la segunda, pero si puedo darle a ella también sus ratitos de atención, pues mucho mejor, así que las mañanas son para nosotras, para poder jugar en la cama, tumbarnos en la mantita de juegos, intentar coger el sonajero, pasear...para que Ranita también experimente un poco la sensación de amor y cariño de su madre en exclusividad, como si fuera el primer bebé, no siempre teniendo que compartir a su mamá!
Así es como sobrevivo, si no fuera por estas tres cosas , mi bimaternidad sería muy diferente y probablemente , estaría aún menos cuerda! Y hoy, dos de esas tres cosas me faltan: Mr Sapo tiene un día intensivo en el trabajo y Renacuajo no ha ido a la guarde porque se está recuperando de otra bronquitis , así que espero que el porteo sea nuestra solución mágica hoy, porque si no, creo que será mi fin y este será mi última entrada! ! Jajaja ;p






