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miércoles, 17 de agosto de 2016

El parto de Ranita

Aprovecho un ratito en que mis dos niños están "neutralizados" para contaros cómo fue el parto de Ranita (probablemente, tenga que escribir la entrada en 3 o 4 veces, para qué engañarnos!!)

El jueves 4 de agosto, yo estaba de 38 semanas y 5 días. El lunes de esa semana tuve mis primeros monitores. Todo salió muy bien, los monitores indicaron 2 contracciones de Braxton en media hora y según la ecografía, mi Ranita pesaba ya más de los 3 kilos y estaba más a gusto que un arbusto ahí dentro. No se veían síntomas de parto inminente y yo me encontraba fresca como una lechuga (aunque pesada como una lechuga de hierro!! jaja!). Volvamos al día 4. Esa mañana, la pasé en la playa con unos amigos, totalmente normal, bañándome, jugando con los niños...Luego, nos fuimos a comer paella a un chiringuito, a tomar café y un helado y al volver a casa, a media tarde, noté que estaba echando el tapón mucoso al ir al baño. Con el Renacuajo, tardé 2 días en ponerme de parto desde que expulsé el tapón, así que tampoco esperaba que fuera algo inminente. No tuve ningún síntoma más en toda la tarde, me duché, cené estupendamente y a eso de las 22.30 empecé a notarme incómoda. Muchas noches se me intensificaban las contracciones, así que no le di mucha importancia. Empecé a anotar las  contracciones y, aunque eran muy llevaderas, eran muy regulares también (3-4 minutos). A las 23.15, noté que me empezaban a doler. A las 23.30, rompí aguas y las contracciones se hicieron insoportables.

Como pude, me subí al coche y fuimos al hospital. El camino (10 minutos a lo sumo) se me hizo eterno. Yo notaba cómo Ranita iba bajando con cada contracción, como si me rajaran por dentro, un dolor horrible y muuuy constante, apenas sin tiempo para descansar. Llegamos al hospital a las 23.55 y como pudieron, me montaron en una silla de ruedas y me llevaron a la zona de ginecología. La doctora se empeñaba en que me subiera al potro para explorarme y yo insistiendo en que no podía, en que yo sabía que estaba en dilatación completa y quería ir a paritorio. La mujer preguntó que cómo estaba tan segura y yo le dije que es que le notaba la cabeza medio fuera ya!!!! Según me dijo, estaba en dilatación completa y la cabeza de Ranita estaba en el plano III en la pelvis, es decir, visible desde fuera en las contracciones. Vamos, a puntito de salir. Pasé por fin al paritorio, que era genial, nada de potros feos, nada de violencia obstétrica, dos matronas que me dejaron hacer según me pedía mi cuerpo, 2 empujones grandes y cabeza fuera, otro empujón y mi niña preciosa estaba sobre mi pecho berreando llena de grasa,  de sangre y de vida. Eran las 00.05 del día 5 de agosto. Un parto exprés, 1 hora y media desde la primera contracción, sin epidural, sin episiotomía (aunque con un pequeño desgarro, porque Ranita venía con una mano en alto), con expulsión normal de placenta y un bebé rosadito y perfecto de 3.100 kg y 49.5 cm.

Pocos minutos después, Ranita se cogió al pecho y empezó a mamar. Mr. Sapo estaba asombrado del buen aspecto que tenía yo, pero es que me encontraba genial! Tuve una hora de dolor solamente, un parto rapidísimo y a mi aire y una recuperación espectacular. 36 horas después, ambas estábamos en casa de mis padres en Tierraparaíso disfrutándonos y conociéndonos poco a poco :D

Respecto al posparto, me encuentro absolutamente perfecta, como si nada, mucho mejor que en el embarazo. Aunque me echaron algunos puntos por el desgarro, eran internos y nunca me los vi ni me los noté. He hecho mi vida normal desde prácticamente el primer día. He salido de paseo, de tapitas, de compras... Tengo ganas de hacer ejercicio, de ir a la playa, de disfrutar de Mr. Sapo...jejeje, vamos, de volver a mi vida normal, siento que mi mente y mi cuerpo me lo piden, pero tengo que ser cauta y no arriesgar, que la cuarentena está para algo. Aún me quedan 4 kilos extra, pero de aspecto, he recuperado bastante la figura (nunca estuve yo muy flacucha, así que tampoco se me ve muy mal!).

Y sí, supongo que os lo estaréis preguntando en silencio, con cautela; según tooodos los pediatras que la han visto, Ranita está absolutamente perfecta, sin ningún rasgo que haga necesario un análisis genético de Síndrome de Down. Según ellos "fenotipo compatible con la normalidad". La respiración contenida durante meses por fin se suelta. Por fin, después de tanto miedo, de tanta incertidumbre, empezamos a respirar. Ranita está sana y es preciosa. Pero bueno, no os adelantaré mucho más! :p Del resto de cositas de Ranita os informaré en la siguiente entrada, pero al menos, quería compartir esto con vosotros ahora, porque sé que habéis sufrido conmigo y ahora merecéis disfrutarlo también :) Gracias a todos por haber estado ahí en todo este viaje tan movido. Por fin, me siento en la meta, a relajarme y disfrutar de mi familia, de mis deseados hijos, sanos, preciosos, maravillosos. 

Y en cuanto encuentre otro hueco, os iré contando cosas de mi Ranita y os la presentaré formalmente...pero mientras tanto, os pondré un aperitivo ;) Ranita en modo ranita! ;)

sábado, 23 de julio de 2016

37 semanas: embarazo a término

Aún me cuesta creerme que ya hayan pasado 32 semanas desde aquel test de embarazo positivo. No ha sido una época fácil, pero poco a poco, ha ido saliendo el sol y a mis 37 semanas de embarazo, puedo decir que me encuentro plena y feliz. Esta última etapa del embarazo, aunque está teniendo sus inconvenientes, creo que está siendo en general más agradable. Es posible que sea porque estoy de vacaciones/baja laboral, porque tengo más ayuda, porque estar en mi tierra, fresquita y disfrutando también ayuda, pero en general, me encuentro más relajada, más contenta y con menos miedos, aunque es inevitable no poder olvidarme del screening positivo, pensar en cómo será mi parto, recordar el dolor del parto del Renacuajo, agobiarme un poco intentando pensar cómo va a ser mi bimaternidad... Sea como sea, si mi Ranita decidiera nacer hoy, ya no sería considerada un bebé prematuro, sino un bebé a término (a no ser que esta petardilla decida que dentro de mami es donde mejor se está y decida salir después del 13 de agosto, en cuyo caso, se consideraría post-término o post-maduro, aunque hay médicos que solo consideran post-maduros a los que nacen después de la semana 42!). 

Según los cálculos de mi ginecólogo, debe rondar ya los 3 kg de peso, que a mí, comparados con los 2.480 que pesó el Renacuajo al nacer, me parecen un montón! Pero con estas estimaciones hay que tener mucho cuidado, porque fallan un montón. Según la ecografía de la semana pasada, está en el percentil 50 de talla y peso y ya bien colocadita en cefálica, pero sin encajar en la pelvis aún. Según me dijo el médico, aún veía la placenta joven y sin signos de deterioro, con lo que sus previsiones son que aún estoy muy verde y me quedan algunas semanas para conocer a mi niña. 

Por una parte, me muero de ganas de conocerla ya, de ponerme de parto y evitarme más incertidumbre, de tenerla ya por fin en brazos y empezar una nueva etapa. De saber que está sana, bien, de ver cómo reacciona el Renacuajo, de ver cómo reaccionamos todos como familia. Sin embargo, a efectos prácticos, realmente cuanto más se retrase, casi que mejor para mí, porque estoy disfrutando mucho del veraneo y sé que eso se me va a acabar en cuanto llegue. Porque sí, no todas somos famosas y a los 10 días de parir podemos lucir bañador en la piscina, porque los puntos molestan, los pechos gotean, porque un bebé lactante es un pequeño marsupial pegado a su madre día y noche al que no se puede llevar a la playa con días de vida, porque los loquios no son glamurosos y se sangra, y mucho. Porque durante la cuarentena, los baños en la playa o piscina no están ni recomendados ni son muy lógicos, porque establecer una rutina por primera vez con dos hijos y en vacaciones debe ser complicado... Por todo esto, si llega en su momento, aún me quedan 3 semanitas de playa y piscina con mi Renacuajo, me quedan algunas cenas con Mr. Sapo mientras los impagables abuelos se quedan de canguros, de paseos y cervecitas nocturnas en familia sin calcular tomas y llevar un arsenal de posibles contingencias, de siestas de 3 horas, de sentarme en el suelo a leer cuentos sin que importe nada más, de baños con mi Renacuajo mientras él me "enjabona el pelo" y yo me bebo las "sopas de fresa" que me prepara con sus juguetes de la bañera.... Supongo que luego tampoco será para tanto....o sí, pero me es difícil imaginarme esos primeros días con Ranita aquí, y más, siendo verano y estando fuera de casa, pero espero que pronto nos vayamos acostumbrando todos a ella y ella a nosotros y el caos dé lugar a una pequeña rutina feliz para toda la familia. 

Así que me enfrento a mis últimas semanas, días u horas de embarazo sintiéndome gordita y pesada, cansada y torpe, pero feliz y radiante, llena de vida y relajada. ¿Os unís a la porra de cuándo nacerá mi Ranita? ¿Cómo pasasteis vosotras las últimas semanas de embarazo? ¿Notasteis algún cambio antes de que se desencadenara el parto u os pilló por sorpresa? Con el Renacuajo, a la semana 36+6, expulsé el tapón mucoso y pocos días después, me puse de parto, pero por ahora, no noto nada de nada reseñable!

domingo, 10 de julio de 2016

Babymoon o bigboymoon?

Ya he cumplido las 35 semanas de este segundo embarazo y encaro la recta final finalísima!!! Desde hace semanas, vengo soñando con irme de babymoon, pero se me va agotando el tiempo y no llega la ocasión :(Por si os preguntáis que es una babymoon, os contaré que es una invención que se ha puesto de moda ahora entre los famosos y que consiste en hacer un viaje en pareja en plan luna de miel antes de que llegue el bebé y cambie del todo la vida (de honeymoon + baby= babymoon). La verdad es que puede ser uno de los últimos momentos de intimidad y relax de una pareja antes de la llegada de un bebé, así que, pese a ser una pijada, a mí me apetecía un montón. Pero por cosas de agenda, lo hemos ido posponiendo. Además, tener que buscar logística para dejar al Renacuajo también lo hace más complicado, pero no descarto irnos un fin de semana Mr. Sapo y yo a algún hotelito con encanto o a un resort de playa y piscina a coger fuerzas antes de la llegada de Ranita. Sobre todo, porque si no lo hacemos ahora, luego con dos hijos y una de ellos lactante, creo que la cosa se va a complicar bastante!!
Sin embargo, de lo que sí estoy disfrutando a tope es de una bigboymoon :D Y sí, me he inventado el término, jejeje, pero es que estoy de luna de miel con mi Renacuajo precioso antes de que se convierta en hermano mayor y tenga que compartir mimos y atenciones. Resulta que en la ciudad donde vivimos, hacía ya un calor descomunal y la guardería ya se había acabado, así que decidimos venirnos a Tierraparaíso, aunque fuera a costa de dejar al pobre de Mr. Sapo trabajando y sudando por allí unos días más. Así que aquí estamos los dos, como una parejita de recién casados disfrutándonos mutuamente a tope!!! No tenemos otra cosa que hacer en el día que jugar, bañarnos, pasear, leer cuentos, cantar canciones inventadas, experimentar con nuevas formas y texturas... Durante el curso, no podíamos hacer esto, entre el trabajo, la guarde, la rutina...no hay tiempo ni predisposición, pero ahora estamos aprovechando los dos el tiempo que nos queda juntitos y solos. Además, creo que el pobre huele mis hormonas y cada día que pasa está más melosito, más atado a mí, como sabiendo que se le va a acabar pronto, y por un lado, me da mucha pena porque sé que lo va a pasar peor cuanto más enmadrado esté pero por otro, quiero que me disfrute y disfrutarlo yo a él todo lo que nos quede en exclusividad. Cuando venga Mr. Sapo será genial, lo sé, y cuando llegue Ranita, la felicidad será completa, pero estos ratitos de mimos entre mi niño grande y su mami no me los quita nadie, ese poder dedicarme a él en cuerpo y alma sé que tardarán en volver, así que estoy saboreándolo a tope! 
Y vosotros, qué preferiríais: babymoon o bigboy/girlmoon? Lo veis como una tontería o como algo positivo para una pareja/familia?
Nuestra bigboymoon :) 
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miércoles, 15 de junio de 2016

Eco 32 semanas

Hoy he tenido la ecografía del tercer trimestre, exactamente de 31 semanas y 4 días. Ranita sigue creciendo a un ritmo estupendo y sin ningún problema morfológico apreciable. La ecografía ha sido cortita, pero bueno, a los padres se nos suele hacer siempre corta, pero ha sido suficiente para saber que está bien colocadita en cefálica, que tiene todo en su sitio y que está creciendo a un ritmo normal y acorde a su edad gestacional. Según nos ha dicho el ginecólogo, sus medidas corresponden a un feto de 31 semanas y 1 día, así que solo 3 días de diferencia con la medida real. También nos ha dicho que ya pesa 1,724 kg (muy cerca del percentil 50, que nos parece muy bien, sobre todo, porque el Renacuajo fue siempre muy pequeño y nació en el percentil 3 con menos de 2 kilos y medio, y parece que Ranita, si sigue así, será algo más grandecita) y que la placenta y el líquido amniótico están bien. Os dejo una foto de la ecografía, aunque esta vez no sale tan favorecida ;) (se ve la cara solo y casi de frente y se intuye un ojo, un moflete, un amago de nariz chata y la boca y barbilla)


Por otro lado, yo sigo con mis múltiples e incomodísimas contracciones a cada momento. Puedo llegar a tener 25-30 dependiendo del día, se me pone la barriga durísima durante un minuto o así y luego se relaja. Durante ese minuto, apenas puedo andar ni hacer nada, aunque normalmente no es doloroso, solo muy incómodo. Se lo he comentado al ginecólogo y me he llevado de regalo 3 semanitas de reposo relativo. Según él, es mejor que nos aseguremos de que le maduren bien los pulmones y evitemos un parto prematuro hasta la semana 34-35 por lo menos, así que nada de relaciones sexuales y mucho reposo estos próximos días (que voy a cumplir muy a medias, a decir verdad. Intentaré no pasarme, no coger mucho al Renacuajo, evitar agacharme, limpiar, andar demasiado, buscar ayuda...pero no puedo ni quiero pasarme 3 semanas en la cama, sobre todo, porque llevo 10 semanas de contracciones y no ha pasado nada, así que realmente, cada vez me confío un poco más en que simplemente, mi útero es así de petardo....)

Del resto de síntomas, pues bueno, bien, cada vez más incómoda, menos ágil, más pesada, me cuesta encontrar una postura en la que esté cómoda realmente, se me agotan las pilas a la primera de cambio, tengo ardores con frecuencia....vamos, un tercer trimestre en todo su esplendor!! Jajajaj! Pero realmente, tampoco puedo quejarme. Y menos, sabiendo que mi Ranita linda está creciendo bien y que en 8 semanas máximo la tengo en mis brazos! :D Qué ganasssss!

Ya solo me quedan una visita con la matrona y otra ecografía con el ginecólogo en un mes y tendré vía libre para irme a Tierraparaíso a esperar a mi Ranita! Porque sí, no sé si os lo había dicho, pero CiudadSartén es muuuy calurosa, no tengo familia aquí y me parece mejor opción irme a Tierraparaíso a dar a luz y pasar los primeros días del postparto allí, al borde del mar, con la familia y con una logística estupenda para cuidar al Renacuajo durante esos días. 

Y vosotras, ¿cómo lleváis/llevasteis vuestro tercer trimestre? ¿Disteis a luz en vuestro hospital de referencia o en otro? ¿Tuvisteis orden de reposo por amenaza de parto prematuro?

lunes, 30 de mayo de 2016

Eco 5D y curva de la glucosa

Estas últimas semanas han estado marcadas sobre todo por dos acontecimientos, la ecografía en 3 dimensiones de Ranita (ahora la llaman 5D, todo sea por añadir números) y el control de una posible diabetes gestacional con la curva larga de la glucosa. Y no mantendré la incertidumbre más tiempo: ambas han salido genial!!!

Respecto a la ecografía 3D, solo miramos un sitio, una clínica ginecológica que ofrecía una ecografía "5D" (se supone que es una 3D en movimiento con más realismo y definición) más ecografía morfológica por un precio más que aceptable. Allí nos hicieron la ecografía de las 16 semanas cuando nos dieron el susto de lo del SD y nos pareció un sitio serio y con buenos profesionales  y máquinas, así que sin mirar más, nos decidimos por ese. Fuimos casi de 28 semanas (27+5) y he de decir que Ranita se vio estupendamente. Qué diferencia con la 3D de Renacuajo!!! No hay color! Entre otras cosas (como la postura, la posición de la placenta...), la gran diferencia fue que este sitio era una clínica ginecológica, que la ecografista era una ginecóloga experta y que además de ponernos su carita, se fue deteniendo más de media hora en cada rinconcito de ese kilito de peso que llevo dentro. Nos lo enseñó (y examinó) todo, desde la cabeza hasta los pies, y quedamos muy satisfechos. Con Renacuajo, fuimos a un sitio de ecos 3D; el ecografista era un simple técnico y la ecografía solamente tenía fines lúdicos, y menuda diferencia! Así que desde aquí os recomiendo acudir a profesionales sin dudarlo!

Y de mi Ranita, qué voy a decir? Pues que es un bombonazo!!! La ecografía volvió a mostrar a un bebé totalmente sano desde el punto de vista morfológico y tremendamente bonito! Qué voy a decir yo!? ;) Os pongo unas fotitos para que me deis la razón!!!! :p


Respecto a la curva de la glucosa, en el análisis del segundo trimestre, el O'Sullivan o curva corta me dio alterada (como con el Renacuajo), así que me volvieron a mandar a hacer la curva larga. Yo estaba totalmente convencida de que algún valor me iba a dar mal y de que me iban a poner a dieta (como la otra vez), pero nada de eso! Todos los valores estaban dentro de los rangos normales y la doctora me dijo que a seguir haciendo vida totalmente normal!!! Además, en las últimas semanas, no he cogido ni un gramo más, así que me puedo seguir dando algún que otro caprichito! (Viva el helado!!!! :D)

En resumen, después de estos meses tan revueltos, por fin está llegando la calma a este embarazo y a mi vida. Me encuentro mejor que nunca, más agil y llena de energía, más ilusionada y más confiada. La incertidumbre de si mi Ranita tendrá o no SD no la perderé hasta que nazca, pero saber que mis dos hijos están creciendo sanos y que yo los adoro con toda mi alma y daré mi vida por hacerlos felices mueve mi mundo. Y la enfermedad del familiar nos está dando una tregua, así que a disfrutar de los buenos momentos, que no se sabe cuánto durarán!

Y vosotras, os hicisteis/planeáis haceros ecografías 3D? ¿Cómo llevasteis el tercer trimestre de embarazo? ¿Os tocó haceros la curva larga o dieta por diabetes gestacional?

Por cierto, Ranita sigue sin nombre a dos meses y medio de su llegada al mundo, si alguna tiene alguna sugerencia interesante, estoy abierta a leerlas y valorarlas! ;)

Un abrazo grande y gracias por estar ahí y por comentar! Me siento siempre muy acompañada!

jueves, 12 de mayo de 2016

Segundo trimestre y contracciones de Braxton Hicks

Parece que fue ayer cuando salió la segunda raya, pero el tiempo va pasando y ya estoy terminando la semana 27 de embarazo, estoy exactamente de 26 semanas y 5 días. Alrededor de esta semana es cuando la mayoría de páginas de embarazo indican que acaba el segundo trimestre de gestación y lo tomaré como válido, ya que como mi FPP es el 13 de agosto, me quedan realmente 3 meses y un día de embarazo. 

Este trimestre ha sido un poco más tranquilo digestivamente que el primero. He tenido muchos menos ascos y las digestiones han sido mejores, aunque alguna vez he seguido teniendo digestiones más pesadas y el olfato demasiado agudizado. Los achaques de este trimestre han estado ya más relacionados con el tamaño creciente de mi tripa y de mi Ranita. Sobre todo, de lo más reseñable es el excesivo número de contracciones de Braxton Hicks que tengo diariamente desde hace ya unas 3 semanas. Las contracciones de Braxton Hicks, como sabréis, son contracciones no dolorosas que se producen en el útero. La sensación es que la tripa se pone dura durante un ratito, pero sin dolor, y luego vuelve a relajarse. Con Renacuajo, tuve contracciones de este tipo desde el quinto o sexto mes, pero nunca tantas como ahora. Es que he llegado a tener 25-30 al día, y eso es una barbaridad. El problema de las contracciones es que pueden ir borrando el cuello del útero y causar un parto prematuro. Fui a la matrona y me mandó una semana de reposo y que si no mejoraba, me fuera a urgencias. A la semana, viendo que todo seguía igual, me fui a urgencias y me hicieron ecografía vaginal y abdominal, me midieron el cuello del útero (3,6 cm), vieron que no había ni acortamiento ni dilatación y me pusieron en monitores, donde se vio una contracción de baja intensidad, por lo que me mandaron a casa recomendándome vida tranquila y sin excesos, evitar coger peso, andar mucho, pasar mucho tiempo de pie...es decir, que repose todo lo que pueda y evite todos los esfuerzos posibles para evitar adelantar el posible parto todo lo que se pueda. Aparte de las contracciones, he tenido varios achaquillos más en este segundo trimestre:
  • Pubalgia: tengo una disfunción en la sínfisis del pubis y me duele al andar, cada vez va a peor la cosa por el peso. Me duele el coxis, pero solo en movimiento, así que intento no andar demasiado y voy controlando el dolor.
  • Varices: me ha salido una maravillosa variz por toda la pierna izquierda, desde la espinilla hasta el mismo pubis, donde me resulta bastante incómoda. Nada, cremita y masajes y a intentar no coger demasiado peso para no empeorar la situación.
  • Diabetes gestacional: aún no me la han confirmado, pero la curva corta me ha salido alterada (como en el embarazo del Renacuajo) y tengo muchas papeletas de tener problemas con la producción de insulina, así que es posible que no me libre de algún tipo de dieta (más o menos estricta según salga la curva larga).
  • Anemia: los análisis del segundo trimestre han revelado una anemia importante, así que a añadir hierro a las pastillas que ya me tomo diariamente en este embarazo (y según la doctora, a seguir durante toda la lactancia). 
  • Agilidad: es oficial, ya soy una ballena varada. Estoy gorda, pesada, poco ágil e incómoda. Y me quedan 3 mesazos!! Ayyyy, no sé yo cómo me voy a apañar!!!!
(Imagen extraída de aquí)
  • Energía: por lo general, me duermo por las esquinas, no puedo ni con mi alma y se me acaban las pilas a las 8 de la tarde, pero hace un par de días tuve un día de chute de energía genial, y me acordé de lo bien que estaba yo con el Renacuajo....ayyy, envidia de embarazo maravilloso frente a embarazo petardo!
  • Apetito: muuuuucho y de cosas muy poco sanas muchas veces, lo admito! Intento comer sano y me apetece mucho la fruta, pero los dulces también, sobre todo, el chocolate, a mí, que nunca me ha gustado demasiado!!! Será que Ranita me va a salir chocolatera!!
  • Peso: Pues he ganado ya la friolera de 7 kilos en 6 meses de embarazo, casi todos, en el último mes y medio o dos meses, así que me tengo que poner un poco las pilas. Mi tope para este embarazo era terminar como con el del Renacuajo, en 76,5, pero ya voy por 75,5, así que me parece que me voy a pasar cien pueblos!!
  • Evolución de mi tripa: Y bueno, os dejo una imagen de la evolución de mi tripa en este segundo trimestre, como veis, no para de crecer, menudo estirón ha dado!!














Así que lo más importante de este segundo trimestre es que mi Ranita sigue creciendo a un ritmo normal, pegándome patadas con fuerza y latiendo como una campeona a mil por hora. Ya pesará alrededor del kilo, lo que me deja muy tranquila de cara a un posible parto prematuro, pero por incómodo que se me esté haciendo, prefiero que se quede ahí dentro bastantes semanas más para ir cogiendo fuerzas y peso. A por el tercer y último trimestre de embarazo!

Y vuestros embarazos, cómo fueron/están siendo? Alguna comparte achaques conmigo? Algún truquillo para sobrellevar mejor el trimestre que me queda? 

lunes, 8 de febrero de 2016

Síntomas del primer trimestre de mi segundo embarazo

Como sabéis, acabo de terminar oficialmente el primer trimestre del embarazo de Ranita/o, mi segundo embarazo. Hay algunos que dicen que el primer trimestre termina en la semana 14, pero como esta vez me enteré tan pronto, se me ha hecho demasiado largo como para alargarlo 2 semanas más, así que decidido, mi primer trimestre de embarazo se acaba aquí! ;)

Justo antes de enterarme de que estaba embarazada, es decir, en la semana 4 recién cumplida, tuve un día de hambre tremenda, típico día premenstrual en el que tu cuerpo se prepara para la hecatombe y no puedes dejar de comer. A Mr. Sapo le pareció un tanto sospechoso, pero yo lo noté como un síntoma premenstrual normal. El problema fue que al día siguiente desapareció totalmente y la regla no hizo acto de presencia. Y al día siguiente, uy, qué cosas, la tripa muy revuelta. Seguí varios días así negándome a mí misma y a Mr. Sapo todo indicio real de embarazo, pero una semana después, mi intuición (esa que taaanto me ha fallado, a decir verdad!!) me indicaba que había llegado la hora de enfrentarme a mi testofobia.

Ya sabéis cómo salió aquello. Cinco segundos después, la segunda rayita era más que visible y ahí empezaba realmente mi sensación de estar embarazada por segunda vez. Ese malestar estomacal me duró tres o cuatro semanas, hasta año nuevo, más o menos por la semana 9 o así. No llegué a vomitar en ningún momento, pero tenía ratos de ascos y náuseas muy desagradables. Las digestiones empezaron a ser lentas y complicadas, con muchísimos gases y realmente, después de comer se acababa mi sensación de comodidad hasta la noche. Algunas noches no cené absolutamente nada de esta sensación de asco y digestión pesada. Pero como digo, a partir de la semana 9 o así, todo esto fue pasando.

Ahora mismo, en la semana 12, puedo decir que llevo semanas sin ascos a nada, sin náuseas, aunque mis digestiones son más pesadas que lo habitual. Intento hacer 5 comidas más pequeñas al día y obligarme a comer aunque no tenga ganas porque sé que a mi digestión le sienta bien. Y esto de obligarme a comer también tiene otro motivo: igual que en el embarazo del renacuajo, no hago más que perder peso!

Pues sí, cuando fui la primera vez a la matrona, pesaba 68.5 kg, en el límite entre un peso saludable y un poquito de sobrepeso, pero todo normal. Al mes, la báscula ya marcaba 67.5 en la doctora y hoy, otras 2 semanas después, peso 66 kg en la báscula de casa (desnuda y recién levantada, con lo que intuyo que en la del médico pesaré 67). Y todo esto, sin haber vomitado ni una vez y comiendo estupendamente. Como en el embarazo del renacuajo solo cogí kilo y medio en todo el embarazo y él nació pequeñito (2,480), mis doctores y matrona están OBSESIONADOS CON QUE COJA PESO. Y yo, por mucho que lo intento, no lo consigo!!!

Siempre he sido de buen comer y lo que en el pueblo de mi madre se conoce como "buena moza lustrosica". Pero parece que los embarazos me alteran el metabolismo y mi molla se transforma en tripa, así por arte de magia! Con el renacuajo, me importó menos, porque al estar más gordita, perder 7 kg después del parto no me vino nada mal, pero si ahora pierdo 7 kilos, me quedaría bastante huesuda, y no creo que sea sano. Por eso, mi doctora me ha dicho que si en 4 semanas no cojo peso, que me vaya para allá y tomaremos acciones más contundentes. No tengo ni idea de a qué se refiere, pero llevo ya 2 semanas y no es que no haya recuperado nada, es que sigo perdiendo. Estoy apuntando todo lo que como para enseñárselo y que vea que más me es imposible comer y que estoy comiendo sano y variado. Pero bueno, mientras Ranita/o esté bien, este es un tema menor.

Respecto a otros síntomas, el del cansancio no lo noto especialmente, como con el renacuajo. A ver, estoy cansada, claro que sí, pero estar muerta cuando te pasas el día detrás de un terremoto de casi dos años es lo más normal del mundo. Lo que sí que me molesta bastante es la pelvis al andar. He leído que después de un embarazo, la pelvis puede volver a su sitio descuadrada y que en el siguiente embarazo, al ir agrandándose el útero, provoca dolor, así que intuyo que es eso lo que me pasa.

A veces, tengo como dolorcillos de regla que me hacen entrar en pánico todavía, junto con bastante flujo, pero por ahora, ningún sustito ni manchado alguno. No noto ni más sed, ni insomnio, ni ardores ni nada de eso. En general, me encuentro muy bien, hormonal y emocionalmente me encuentro bastante estable y aún estoy ágil como para tirarme por el suelo con mi torbellino a jugar a los coches y para correr detrás de él en tacones cuando se me escapa por la calle! ;)

En lo único que estoy notando un síntoma que no me gusta en la libido, desaparecida en combate, oiga, con el renacuajo recuerdo bastante pasión en el segundo trimestre, así que o me pongo ya las pilas o no sé yo...Y eso que todavía estoy lozana y ágil! :p

Bueno, y por último, os dejo una foto con la no evolución de mi tripa estas últimas semanas! Besitos a todas!



lunes, 26 de octubre de 2015

Y de repente, el globo explota

Hay momentos en tu vida en que crees que has llegado a la meta. Tienes un trabajo que te gusta, una pareja que te tiene enamorada, un sueldo que te da para llegar a fin de mes, un hogar, una familia, una rutina y una seguridad. Te ves feliz, plena, satisfecha, estable....y de repente, como un etéreo globo que flota apaciblemente, tu vida llega a una puntiaguda y diminuta esquina y booom! De repente, todo explota, se desmorona, se aniquila. Y toca replantearte todo de nuevo, desde cero.

De repente, después de llevar años lejos de mi tierra, de haberme planteado y aceptado de buen grado mi vida en el secanal, lejos de la familia, de haberme hipotecado de por vida en un piso, haber echado raíces que creía que serían duraderas...de repente, una llamada lo cambia todo. Una oferta de trabajo para Mr. Sapo a 600 km. En nuestra tierra, cerca de tierraparaíso2 y a la mitad de camino de tierraparaíso. En una ciudad estupenda rodeados de familia. A una hora del mar. De nuestro querido mar. Un buen trabajo que jamás pensamos que sería posible, que nunca contemplamos como una posibilidad real. Y de repente, el globo de la rutina, de la estabilidad, explota. Y toca empezar de cero de nuevo, sin tiempo para reflexionar demasiado. Con un par de maletas y muchas dudas. Pero también con ganas. De repente, todo cambia, toca empezar de cero, con muchos miedos y con una pereza enorme, pero también con ilusión por inflar el globo de nuevo y ver cómo vuelve a flotar.

Y después de años luchando contra la infertilidad, somos padres, lo logramos. Llegamos a la meta e inflamos nuestro globo. Y el globo flota suave, despacio, saboreando cada cm cuadrado de aire. Y de repente, la esquinita maldita aparece de nuevo, entre cajas de mudanza, estrés incontrolable, cambios de guardería y caos por doquier. De repente una corriente de aire mueve el globo y ya es inevitable, empiezas a olvidar lo que te costó inflarlo, empiezas a perder la cordura, el seso y la coherencia. No importa nada, la fuga de aire ya es imparable. Y explota. Boom. Y ya es incontenible. Queremos ser padres de nuevo. Quiero volver a sentir dentro de mí la vida crecer. Quiero que el renacuajo tenga un hermano/a. Queremos volver a ser padres. Y esta vez, no habrá cortinas de humo para tapar el dolor, para ocultar el fracaso. No quiero ocultarme, no me importa compartir mis meses o años de esperas y frustraciones. No quiero llegar un día y decir: estoy embarazada! y que parezca que lo he conseguido a la primera. No, sé que el camino es duro y que puede ser muy largo. Sé que puede que nunca lleguemos. Pero también sé que vais a estar ahí a mi lado para apoyarme y entenderme, para llorar conmigo cuando haga falta y para inflar poco a poco ese globo de la vida de nuevo. Si de este viaje juntas podemos aprender algo, genial. Si no, me reconozco afortunada por tener todo lo que tengo, valorando lo realmente importante por encima de todo, no me dejéis olvidarlo nunca!


Así que entre mis próximas entradas, se mezclarán de nuevo temas sobre ovulación, ácido fólico, dieta preconceptiva, esperas que desesperan, visitas ginecológicas...además de seguir dándoos la tabarra con las distintas monerías de mi renacuajo y con alguna que otra idea descabellada que se me ocurra en algún momento de hiperactividad hormonal! ;) Vuelvo a ser una buscona!!! ;) ¿Me acompañáis en este nuevo camino? ¿Queréis volver a inflar los globos de mi vida conmigo?

miércoles, 29 de julio de 2015

Vergüenza infértil

Nunca he sido una persona vergonzosa, ni para hablar en público ni para relacionarme con gente ni en lo relativo a la desnudez. Pero en el tema de la infertilidad, sí que creé una barrera alrededor. No sé si era exactamente vergüenza o pudor o celo de mi intimidad o como me gusta a mí llamarlo, evitarle a los demás un sufrimiento que ellos no podían remediar ni mejorar. Por eso, todo el proceso hasta el embarazo del renacuajo fue secreto entre Mr. Sapo y yo; ni familia ni amigos supieron nada hasta que supimos que estaba embarazada y que todo iba como debía ir.

Sin embargo, como he contado en otras entradas, este secretismo fue cambiando poco a poco tras el embarazo y el nacimiento del renacuajo y ahora puedo decir que he perdido esa poca vergüenza infértil que me quedaba. Incluso me atrevería a decir que casi me siento orgullosa. Orgullosa de decirle al mundo que no todo el mundo puede decidir cuándo tener un hijo, que no todo en este tema es cuestión de relajarse, que sí se puede, que he vivido esa frustración/miedo/ira/envidia/desilusión infértiles por la que están pasando otras parejas ahora, que sigo siendo infértil y no sé si podré tener más hijos, que sé tanto de este mundillo que puedo entender mejor a otras parejas infértiles (y hasta asesorarlas un poco en cuanto a TRAs). Cada vez me cuesta menos responder a la temida ¿y para cuándo el hermanito? (bueno, en mi caso, ¿para cuándo la hermanita?, porque parece que toooodo el mundo está convencidísimo de que lo mejor que me podría pasar es que tuviera una hija para tener la "adorada parejita", pero esto es cuestión aparte!). No me da ningún pudor decir que no está en mi mano. No siento vergüenza de explicar que el renacuajo no vino al mundo por un descuido de una noche de pasión. Que no ovulo. Que soy infértil y lo seré siempre.

Esto no significa que vaya presentándome como "Hola, soy Luli y soy infértil", pero sí que significa que no me escondo más, que si me preguntan, respondo sin rodeos y según vea el interés de la otra parte, tanteo un poco y me explayo más o menos por si le puedo ayudar. Creo que esta pérdida de vergüenza infértil se debe a que me siento ganadora; soy madre, he podido gestar y parir un hijo, el sueño que tuve siempre y que tienen muchas más personas. Por eso, no me importa hablar de lo que me ha costado llegar hasta aquí, porque estoy en la meta, porque luché y gané. Sin embargo, no sé qué pasará si decido buscar otro hijo. A priori, me parece que sí que seré capaz de abrirme en ese caso, sobre todo por aquí, pero me vuelven un poco los miedos, la vergüenza infértil, esa coraza que nos protege a todos los que buscamos un hijo y no podemos, ya sea el primero o el quinto. Hay gente que victimiza a los infértiles y que los cataloga según su dolor y tratamientos fallidos. Supongo que será otro tipo de vergüenza infértil. Pero yo no tengo ningún interés en competir con nadie. Quizás una persona que lleve 10 tratamientos fallidos a sus espaldas piense que la que es capaz de parir 2 o 3 hijos es menos infértil. No me meto ni pretendo crear un ranking. Solo quiero despojarme de esa losa que aún nos pesa encima y sentirme orgullosa de poder ayudar a otras personas que se encuentran llenas de dudas y desazón y si desnudarme el alma ante ellos ayuda...FUERA VERGÜENZA!

Y vosotros, ¿habéis conseguido eliminar esa vergüenza infértil del todo? ¿Habláis públicamente de vuestros abortos/dificultad para concebir? ¿Os ha ayudado la experiencia de alguien cercano a sentiros menos solas o a ver nuevas vías?

lunes, 6 de julio de 2015

La música en la infancia

Desde siempre, me ha gustado la música, nunca he sido una persona tremendamente melómana, pero me gusta. Tengo gustos musicales bastante eclécticos y casi todos los estilos musicales me parecen agradables, aunque sea para un rato. Además, muchos estudios demuestran la importancia de la música desde antes del nacimiento de un niño, desde la misma tripa de su madre, por lo que esto, junto con que me gusta la música, me hicieron introducir al renacuajo a la música prácticamente desde que tuve conocimiento de su existencia.

Cuando me enteré de que estaba embarazada y los siguientes meses, la música a la que expuse al renacuajo fue a la misma que oía yo habitualmente, es decir, a lo que saliera en las radio-fórmulas habituales y sobre todo, a mi gran pasión desde que la descubrí hace ya 20 años por unos CDs que les regalaron a mis padres al comprarse una minicadena: el jazz. Me apasiona el jazz, me eriza la piel y me alegra el alma y cuando supe que el renacuajo estaba conmigo, empecé a poner la música un poquito más fuerte para que le llegara bien. A veces notaba algunas patadas más cuando ponía jazz, pero en general, creo que no le apasionó, debo decir con tristeza.

Por otra parte, leí en varios libros y boletines y la gente me recomendó que era bueno cantarle alguna canción al bebé antes de su nacimiento para que identificara esa canción y creara un vínculo con su madre y con su voz, que luego podría tranquilizarlo. Aquí he de decir que aborrezco las canciones infantiles, me suben el azúcar en sangre cada vez que las oigo. Todas son hiper-edulcoradas, ñoñas y repetitivas y no entendía por qué tenía que ser una canción infantil la que nos uniera a mi feto y a mí. Como sabéis, soy una rebelde y no quería conformarme, así decidí cantarle a mi renacuajo una de mis canciones preferidas de Sinatra: Fly me to the Moon. Mis mejores momentos en el embarazo fueron tumbada en la bañera, cantándole Fly me to the Moon a mi niño.

En el momento en que nació, el renacuajo demostró que tiene carácter y lloró con fuerza, en esos momentos, te da todo igual y que llore es señal de que está sano. Pero no paraba. Puede que fuera poco tiempo, no lo sé, es difícil medir el tiempo en esos momentos, pero yo le decía que se calmara, que ya estaba con mamá, que lo queríamos mucho, y el niño seguía berreando. Y entonces, decidí cantarle su canción. Y ahí se produjo un momento mágico que jamás olvidaré. Nada más entonar las primeras notas de la canción, empezó a calmarse hasta quedarse totalmente sereno y tranquilo, mirándome fijamente mientras yo seguía cantando con un nudo en la garganta de la emoción. Fue un momento mágico.

A partir de ahí, yo seguí con mi rebeldía anti-canciones infantiles y mi amor por el jazz. Nada, todos mis esfuerzos eran infructuosos. El jazz, ni olerlo, el resto de música, ni fu ni fa. Hasta que llegamos a las canciones infantiles. Mi renacuajo-rabo de lagartija era oír una canción infantil y calmarse y empezar a bailotear o sonreír. Si es que la vida te da donde más te duele!!!! jajajaja! Bien merecido me lo tengo! Ahora, adora los cantajuegos, canciones infantiles clásicas y modernas y todas esas ñoñerías que tanto aborrezco! Le fascina la música, baila un montón, le apasionan los juguetes que tienen música, la música de los dibujos, las canciones que le cantamos, pero sí, tooooodo muy infantil y moñas! Y bueno, yo creo que la música es algo enriquecedor, que potencia su motricidad y su sentido del ritmo y puede que más cosas, así que, por mal que me pese, le pongo y le canto todas las canciones ñoñas ultraedulcoradas que tanto le gustan!

Y vosotras, pensáis que la música es importante en la infancia? ¿Qué tipo de música os parece más adecuada para los bebés/niños? ¿Creéis que es bueno imponerla aunque el niño no muestre ninguna afición?


sábado, 25 de octubre de 2014

Empezando

En primer lugar, me presento. Me llamo Luli. Desde siempre, he sabido que tenía ovarios poliquísticos y graves problemas de ovulación. Pese a ello, tras llevar más de un año buscando embarazo, decidimos recurrir a las técnicas de fertilidad para convertirnos en padres y cuando nos hicieron todas las pruebas, acudimos a la consulta de infertilidad para empezar con nuestra primera IA. En esa consulta, y después de indicarnos cómo iba todo, le comenté a la doctora que no me venía la regla desde hacía casi 4 meses (algo muy normal en mí) y ella me sugirió hacerme una ecografía para ver el estado de mi endometrio y provocarme con medicación la regla para poder empezar el ciclo. Para la sorpresa de todos, según se vio en la ecografía, no tenía un retraso de la regla, sino un renacuajo de casi 15 semanas creciendo en mi interior! El sorpresón fue descomunal y el embarazo transcurrió genial. El 4 de marzo de 2014 di a luz, mediante un parto fantástico y rapidísimo, a mi renacuajo, y ahí, con mi hijo nuevo, empezó mi nueva vida, que intentaré ir contando poco a poco en este blog, por si a alguien le interesa y por si mi renacuajo lo encuentra interesante en unos años.