No sé si a vosotros se os ha pasado tan rápido como a mí, pero yo estoy pensando que el calendario me está gastando una broma y aún no ha pasado un mes desde que nació Ranita. Parece que fue ayer cuando eché el tapón mucoso y empecé a notar algunas contracciones llevaderas y ya ha pasado un mes entero! Entre unas cosas y otras, Ranita ya tiene un mes y yo casi ni me he enterado!
¿Y qué os puedo decir de mi niña? Pues que es un bombonazo, qué voy a decir yo!? Es un bebé fácil, para qué nos vamos a engañar. Yo creía que la mayoría de bebés eran como Renacuajo o peores, siempre leía en otros blogs a mamás diciendo que sus niños eran de alta demanda y pensaba que las (pocas) que decían que sus niños eran muñequitos estaban obnubiladas por las hormonas posparto y exageraban un poco. Pues hoy puedo decir (probablemente muuuy obnubilada por las hormonas posparto) que Ranita es una muñequita. Es un bebé muy tranquilo. Desde los primeros días, diferenció muy bien la noche y el día y da noches estupendas: solo se despierta una o como mucho dos veces por la noche, que para una niña tan pequeña (y después de tener la experiencia del Renacuajo) está más que bien. Puede dormir hasta 5 horas seguidas, comer y volver a dormirse otras 4. DE LUJO.
Pero que sea tranquila y dormilona no quiere decir que no tenga carácter. Cuando tiene que llorar, se hace oír la muchacha! Y los ratos que está despierta, yo la veo muy espabilada. Mantiene la cabeza bastante bien ya, la gira de un lado a otro y sigue con la mirada y con la cabeza el movimiento de lo que le interese mirar. Ya empieza a echar verdaderas sonrisas que me desarman y le encanta estar boca abajo empujándose con las manos cual tortuga. También hemos empezado la etapa de los aaaagghhhsss y está muy simpática.
Respecto a alimentación, está con LME desde el primer momento. No es una niña muy comilona, prefiere dormir a comer, pero come bien y aumenta de peso sin problemas. Hace tomas cortitas y eficaces y no suele coger muchos gases, aunque algunas noches tiene un poco de cólicos. Pese a la lactancia materna, desde el mismo hospital me di cuenta de que iba a ser un bebé "chupóptero", jejeje, es decir, no le pone pegas a nada, el chupete le gusta mucho y ayer probé a darle un biberón de LM por primera vez para ver si podía ser un plan B en caso de emergencia y se lo tomó sin inmutarse (con el Renacuajo no hubo manera de darle leche desde ningún otro recipiente distinto a la casa productora hasta los 7-8 meses!), así que genial.
Físicamente, aunque se ve sanota, no es tampoco un bebé grande. De peso, ronda ya los 4 kilos, así que no llega al percentil 50. Tiene mucho pelo y bastante de punta, así que la llamo "mi punki"! Tiene los pies y las manos grandes, así que a lo mejor termina grandota como Mr. Sapo, nunca se sabe. Los ojos los tiene muuuy achinados. Eso ha sido una preocupación desde el principio, porque es uno de los signos fenotípicos del SD, pero todos los pediatras que la han visto hasta ahora coinciden en que no muestra ningún otro signo que pueda hacer sospechar SD, que simplemente, me ha salido un poco chinita!
Respecto a personalidad y gustos, por ahora no le gusta demasiado estar tumbada, en ninguna de sus variedades, ni en brazos, ni en la cuna, ni en la bañera ni en el carro. Si la bañas cogiéndola boca abajo, no se queja. Si la coges en brazos en posición vertical, con su cabeza sobre tu hombro, está en la gloria. Y el problema es el carro. Con el Renacuajo, era ponerlo en el carro y echar a andar y se dormía. A Ranita no le gusta el carro. El movimiento sí, por eso, a veces termina durmiéndose y entonces, sí que puede pasar mucho rato ahí tumbada, pero como no se duerma, sus llantos llegan hasta Marte. ¿Solución? El maravilloso porteo. Es colocarla en la mochila-fular y cae rendida más a gusto que un arbusto. ¿Problema? Que ya estamos de vuelta en Ciudadsartén y en plena ola de calor! Pero bueno, el tema del porteo lo dejaré para otra entrada!!
Este es el resumen del primer mes de vida de Ranita. Un mes intenso y bonito, en el que la he visto cambiar y crecer día a día. Y el primer mes de mi bimaternidad, de mi locura multiplicada por 2 :)







