sábado, 18 de julio de 2015

¿Dónde está mi bebé?

En poco más de 3 semanas, ¡he perdido a mi bebé! No, no os asustéis, el renacuajo sigue aquí conmigo, pero es que ha pasado bruscamente de ser un bebé a ser (o querer ser) un niño hecho y derecho.

Desde que vinimos a "tierraparaíso", el renacuajo no para de crecer y espabilar. Estas mini pre-vacaciones le están sentando de lujo! Es como estar en una granja-escuela gigante: vivir al aire libre, con solo un pañal y unas zapatillas de goma y experimentar con agua, tierra, plantas, animales...lo dicho, el paraíso!

Unas de las cosas en que ha crecido de repente ha sido en la comida. El próximo curso escolar en la guardería, el renacuajo ya pasa a 2º de guardería, con lo que la comida ya no se lleva de casa, sino que come un menú de catering igual para los de 2º y 3er año. Por supuesto, tooooda la comida es sin triturar, con lo que yo me propuse pasar de nuestros purés de cualquier cosa todos los días a comida normal de forma progresiva. El primer día comió paella. De lujo. El segundo, estofado de ternera. De lujo. El tercero, cocido. De lujo. No sigo contándoos el menú de la semana porque os podéis imaginar cómo sigue! Lo de "progresivo" no va con él. Ha probado la comida de mayores y está encantado, se come unos platazos enormes de lo que comamos los demás y tan feliz. Y las cenas igual. En lo que no hemos avanzado es en la merienda: en puré, le gustan todas las frutas, incluso las combinaciones de varias extrañas, pero a trozos, solamente come manzana. Las demás las prueba y las escupe, es nuestra asignatura pendiente.

Otra cosa en la que ha crecido a pasos agigantados es en la comunicación. Ha pasado de señalar todo por gestos y decir mamá y papá a querer comunicarse verbalmente en todo momento. Eso sí, se le da fatal!!! Echa unas parrafadas enormes, pero no como antes, simplemente balbuceando por el gusto de oírse, no, él te intenta decir algo, pero claro, no entendemos absolutamente nada, y el pobre se enfada cuando no lo entiendes. Por ahora, su vocabulario real se reduce a dos palabras básicamente: agua y adiós. Con eso consigue decir casi todo. Adiós puede significar "ya no quiero comer más, tapa el yogur" o "me he hartado de estar aquí, vámonos", o "ya se han acabado los dibujitos". Y con agua, igual. Y combinadas también! Y entender, lo entiende prácticamente todo, es increíble.

Otra cosa que he notado es que ya no quiere ir en brazos casi nunca, quiere ir él solito andando a todos sitios; si vamos a la playa, él coge su cubo y echa a andar, si vamos de paseo en la silla, quiere irse al suelo y corretear, los brazos son para bebés y él es un hombretón! Habrase visto! ;) Y los juguetes de bebés ya tampoco le interesan, ahora estamos en la etapa de coches, pelotas y bicicletas o similares. También ha dejado el chupete de día de forma radical, jamás lo usa ni lo pide, ni siquiera con berrinches. Bebe en vaso perfectamente y coge él solo el biberón de leche (la leche no he probado a dársela aún en vaso y dejar el biberón porque por la noche, en sus múltiples despertares, no puedo evitar el biberón aún, pero quizás le cambie el de por la mañana por vaso también). Y otra cosa que he notado es que, aunque sigue siendo un rabillo de lagartija, empieza a sentarse él solo en una silla pequeña junto a una mesita a jugar a algo, sobre todo, con sus coches, y eso hace 3 semanas era impensable.

Supongo que para la gran mayoría de madres (y sobre todo, para las que tengan hijos de la edad del renacuajo), estas cosas serán lo más normal del mundo, y no digo que no lo sean, pero yo veo cómo mi renacuajillo de menos de 2 kilos y medio y 46 cm empieza a ser independiente de mí, empieza a ser un niño, una personita individual en vez de un bebé. Y da orgullo ver cómo crece, pero también penita y mucha nostalgia.

Y vuestros niños/as, ¿son aún un poco bebés o ya tenéis niños hechos y derechos? ¿Echáis de menos esa época o disfrutáis con su independencia? ¿A qué edad os disteis cuenta de que habíais perdido irremediablemente a vuestros bebés?

lunes, 13 de julio de 2015

Mi hijo duerme mal

Sí, no es ninguna novedad, no os estoy descubriendo América, el renacuajo duerme rematadamente mal.

Y no, esta entrada no pretende ser ni un paño de lágrimas ni una biblia-gurú sobre cómo conseguir que vuestros hijos duerman plácidamente y del tirón, así que si veníais buscando eso y no queréis leer más, avisados estáis!

Entonces, ¿de qué demonios trata la entrada? Pues mi única intención es la de decirme a mí misma y al resto de padres y madres que sufren las malas noches de sus hijos que no pasa nada, que somos fuertes! Ahí van una serie de afirmaciones que tenemos que repetir cual mantra a las 8 de la mañana después de una noche habitual de perros:


  1. No va a dormir mal eternamente. Llegará el día, sí, de verdad que sí, en que dormirá del tirón. Llegará incluso el día en que tengamos que despertarlos para ir al colegio (por favorrrr, que ese día llegue pronto!)
  2. Hoy "solo" se ha despertado 8 veces, ayer fueron 15 así que la cosa va mejorando, definitivamente. Si además, hemos tenido la suerte de dormir algún tramo de 2 horas, es que la noche ha sido decente! (extraído de la web conquepocomeconformoya.puf)
  3. Venden un antiojeras estupendo que disimula bastante y si no, gafas de sol, que son muy fashion!
  4. Entre despertar y despertar no da tiempo a NADA, así que se elimina la posibilidad de que venga un segundo maldormidor próximamente! 
  5. La mala cara hace que parezcamos más delgadas y que nos maquillemos más, no hay mal que por bien no venga! 
  6. Será que todos los dichosos días hoy le duele algo: dientes, tripa...pobrecillo/a!
  7. Somos fuertes, mucho, más de lo que nosotros mismos nos imaginamos y cuando creemos que no podemos más, va el diablillo/a y nos demuestra que sí, que se puede dormir menos y peor y seguir vivo (aunque sea en plan The Walking Dead) Ah, y los zombis están teeeela de moda! Yeah! ;)
  8. Los libros de autoayuda sobre el sueño infantil solo sirven para calzar mesas cojas. O para perder maravillosas horas en las que podríamos estar durmiendo! 
  9. O le echamos un poco de humor al asunto, o nos pegamos un tiro!!! 
  10. En esta me pongo seria: hay muchas parejas a las que les gustaría estar noches y noches sin dormir y pese a llevar meses o años intentándolo, aún no pueden, así que por respeto a ellos, tenemos que dar gracias todos los días por poder vivir esta experiencia. 
  11. ¡No hay nada que no cure una buena sonrisa matutina de nuestros diablillos nocturnos!


Espero que estas máximas os ayuden a sobrellevar las malas noches que dan nuestros chiquitines, y si no, al menos que os saquen una sonrisa, que hay que tomarse la vida con alegría y filosofía! :) Que paséis un buen día....y si no es mucho pedir, una buena noche! 

lunes, 6 de julio de 2015

La música en la infancia

Desde siempre, me ha gustado la música, nunca he sido una persona tremendamente melómana, pero me gusta. Tengo gustos musicales bastante eclécticos y casi todos los estilos musicales me parecen agradables, aunque sea para un rato. Además, muchos estudios demuestran la importancia de la música desde antes del nacimiento de un niño, desde la misma tripa de su madre, por lo que esto, junto con que me gusta la música, me hicieron introducir al renacuajo a la música prácticamente desde que tuve conocimiento de su existencia.

Cuando me enteré de que estaba embarazada y los siguientes meses, la música a la que expuse al renacuajo fue a la misma que oía yo habitualmente, es decir, a lo que saliera en las radio-fórmulas habituales y sobre todo, a mi gran pasión desde que la descubrí hace ya 20 años por unos CDs que les regalaron a mis padres al comprarse una minicadena: el jazz. Me apasiona el jazz, me eriza la piel y me alegra el alma y cuando supe que el renacuajo estaba conmigo, empecé a poner la música un poquito más fuerte para que le llegara bien. A veces notaba algunas patadas más cuando ponía jazz, pero en general, creo que no le apasionó, debo decir con tristeza.

Por otra parte, leí en varios libros y boletines y la gente me recomendó que era bueno cantarle alguna canción al bebé antes de su nacimiento para que identificara esa canción y creara un vínculo con su madre y con su voz, que luego podría tranquilizarlo. Aquí he de decir que aborrezco las canciones infantiles, me suben el azúcar en sangre cada vez que las oigo. Todas son hiper-edulcoradas, ñoñas y repetitivas y no entendía por qué tenía que ser una canción infantil la que nos uniera a mi feto y a mí. Como sabéis, soy una rebelde y no quería conformarme, así decidí cantarle a mi renacuajo una de mis canciones preferidas de Sinatra: Fly me to the Moon. Mis mejores momentos en el embarazo fueron tumbada en la bañera, cantándole Fly me to the Moon a mi niño.

En el momento en que nació, el renacuajo demostró que tiene carácter y lloró con fuerza, en esos momentos, te da todo igual y que llore es señal de que está sano. Pero no paraba. Puede que fuera poco tiempo, no lo sé, es difícil medir el tiempo en esos momentos, pero yo le decía que se calmara, que ya estaba con mamá, que lo queríamos mucho, y el niño seguía berreando. Y entonces, decidí cantarle su canción. Y ahí se produjo un momento mágico que jamás olvidaré. Nada más entonar las primeras notas de la canción, empezó a calmarse hasta quedarse totalmente sereno y tranquilo, mirándome fijamente mientras yo seguía cantando con un nudo en la garganta de la emoción. Fue un momento mágico.

A partir de ahí, yo seguí con mi rebeldía anti-canciones infantiles y mi amor por el jazz. Nada, todos mis esfuerzos eran infructuosos. El jazz, ni olerlo, el resto de música, ni fu ni fa. Hasta que llegamos a las canciones infantiles. Mi renacuajo-rabo de lagartija era oír una canción infantil y calmarse y empezar a bailotear o sonreír. Si es que la vida te da donde más te duele!!!! jajajaja! Bien merecido me lo tengo! Ahora, adora los cantajuegos, canciones infantiles clásicas y modernas y todas esas ñoñerías que tanto aborrezco! Le fascina la música, baila un montón, le apasionan los juguetes que tienen música, la música de los dibujos, las canciones que le cantamos, pero sí, tooooodo muy infantil y moñas! Y bueno, yo creo que la música es algo enriquecedor, que potencia su motricidad y su sentido del ritmo y puede que más cosas, así que, por mal que me pese, le pongo y le canto todas las canciones ñoñas ultraedulcoradas que tanto le gustan!

Y vosotras, pensáis que la música es importante en la infancia? ¿Qué tipo de música os parece más adecuada para los bebés/niños? ¿Creéis que es bueno imponerla aunque el niño no muestre ninguna afición?


jueves, 2 de julio de 2015

Viajar con niños

Viajar puede ser un gran placer, lo sé por experiencia. A Mr. Sapo y a mí nos conocían los amigos y familiares como Willy Fogg y Romy. Pero desde que llegó el renacuajo a nuestras vidas, los viajes han cambiado un poco.

Hay niños a los que no les gusta nada viajar, salir de la rutina los pone nerviosos, se marean en el coche, no toleran el avión o se aburren como ostras. En esos casos, las familias suelen ir reduciendo sus viajes a los estrictamente necesarios y optando por otras formas de ocio. Hay otros niños que viajan bien, aguantan el trayecto bastante bien y luego en el lugar de destino, se adaptan bien y disfrutan.

Nosotros, por nuestras circunstancias familiares, hemos tenido que hacer viajes largos en coche (7 u 8 horas) desde que el renacuajo tenía 4 meses y en general, no nos podemos quejar. Al principio, lo llevábamos en el grupo 0, en contra de la marcha, y yo me sentaba detrás con él. La rutina era siempre la misma, un par de horas de siesta, parada, un par de horas de juego o vídeo, parada y una minisiesta y un par de horas de locura intentando entretenerlo como podía hasta llegar al destino. Es decir, viajes largos y pesados pero aguantables. Hace unos meses lo cambiamos al grupo 1 y escogimos uno que va en el sentido de la marcha, en particular, la silla Romer Versafix. Estamos encantados con la elección y él también. Desde que lo pusimos en el sentido de la marcha, yo me siento delante, en el asiento del copiloto, y él va detrás del conductor. Así lo veo, puedo acceder a él y jugar un poco con él sin tener que sentarme atrás y cuando se duerme o ve los dibujitos, puedo hablar tranquilamente con mi marido, que es algo que se valora mucho! Una cosa buena del coche es que tu hijo solo te molesta a ti, que es un alivio, porque en otros medios de transporte más colectivos, aparte de intentar controlar a tu hijo y entretenerlo, tienes que preocuparte porque moleste lo menos posible.

Respecto a viajes en avión, nuestro primer viaje en avión como familia fue para su cumpleaños, que como sabéis, celebramos en el extranjero. La experiencia fue durilla por las características de mi hijo. Como sabéis, mi renacuajo no para, es un rabo de lagartija y estar sentado y quieto no es lo suyo. Y menos, a las 9 y media de la noche. Así que el viaje de ida fue 2 horas de horror y 1 de sueño. No había quien lo tuviera sentado con el cinturón puesto, y menos, con el sueño que tenía. No conseguía dormirse (no le gusta mucho que lo toquen ni que lo acunen, le gusta dormirse él solito, moviéndose con libertad, y eso en un avión no es viable). Así que fue un poco pesadilla. Luego en el país de destino, todo genial. Se lo pasó en grande, comió cosas típicas y le encantaron y se portó de lujo. El viaje de vuelta tampoco estuvo muy mal, estaba menos cansado y conseguimos entretenerlo mejor. Por eso, en septiembre nos volvemos a liar la manta a la cabeza y nos vamos de vacaciones al extranjero!! A ver cómo nos va! Deseadnos suerte! ;)

Por ahora, el coche y el avión son los medios de transporte que hemos usado con el renacuajo (bueno, el tren de cercanías, el taxi y el autobús urbano también, pero esos no cuentan!), pero este viernes se plantea otro reto: nos vamos en AVE! Mr. Sapo no puede cogerse vacaciones todavía y nosotros estamos ya hartos de pasar calor en este secanal, así que el mar nos llamaba a gritos y nos pareció que la mejor opción para viajar el renacuajo y yo solos sería el tren. El autobús lo descarté desde el principio, sé que no habría manera humana de controlar al renacuajo más de 20 minutos en un asiento de autobús, ni loca! El coche, yo sola con él detrás 6 o 7 horas tampoco me parecía muy lógico, así que pensé que el AVE podía ser buena opción. A priori, creo que es un modo de transporte apto para niños, en especial, para niños movidos, porque es rápido, el niño se puede mover por el tren, pasear, ir a la cafetería para cambiar un ratito de aires... Me parece menos claustrofóbico que otros medios de transporte y es seguro y cómodo. El problema va a ser llevar la maleta y al renacuajo a la vez. No sé muy bien cómo me voy a apañar, pero creo que pondré mi mejor sonrisa y recurriré a algún alma caritativa que me ayude a subir y bajar la maleta del tren mientras yo sujeto al niño, porque las dos cosas juntas creo que no voy a poder. Y dejar al niño 2 segundos mientras bajo la maleta tampoco, que en 2 segundos tiene este niño tiempo de meterse debajo de las vías, subirse al techo o llegar a la cabina y poner en marcha el tren!!!

Y vosotros, ¿qué medios de transporte creéis más adecuados para viajar con niños? ¿Os molesta que viajen otros niños cerca y se porten mal? ¿Habéis reducido vuestros viajes desde que sois padres o pensáis hacerlo cuando lo seáis?


martes, 30 de junio de 2015

¿Vacaciones para criar o malcriar?

El verano ya ha llegado y con él, las vacaciones están a la vuelta de la esquina. En nuestro caso, al ser yo autónoma y tener a la familia lejos el resto del año, hemos decidido pasar todo el verano en nuestros sitios de origen, así que pasamos todo el mes de julio con mi familia y todo el mes de agosto con la de Mr. Sapo.

El verano siempre es una época de salirse de la rutina, de vacaciones en el colegio/guardería, viajes, descontrol, horarios distintos... Hay familias que intentan mantener sus rutinas todo lo posible, porque así se sienten más cómodas y felices. En nuestro caso, nunca hemos sido muy estrictos con las rutinas, así que en general, nos parece que ese descontrol es normal y que forma parte de la esencia de las vacaciones. Además, en nuestro caso, a ese descontrol normal se le une el descontrol de vivir 8 semanas en casa de los abuelos, con sus costumbres y horarios particulares, que pueden parecerse o no a los nuestros. Esta convivencia lleva acarreadas unas normas de comportamiento y respeto no escritas que ahora incluyen al renacuajo también. Ya los padres y madres no somos los únicos responsables de nuestros hijos y los únicos educadores, al tener contacto con sus abuelos, tíos...y vivir en su casa durante una temporada, creo que tienen derecho a influir en la educación y crianza de los hijos. El problema viene cuando existe disparidad de criterios entre padres y abuelos. En nuestro caso, como solo vemos a los abuelos tres o cuatro veces al año, intentamos respetar sus ideas, incluso cuando no las compartimos. Sin embargo, hay veces en que lo que unos padres piensan que es conveniente para sus hijos y lo que piensan los abuelos difiere mucho y ahí vienen los problemas.

Muchos niños se "malcrían" en verano. Los abuelos les consienten cosas que sus padres no y los padres o no se enteran o no se enfrentan a los abuelos en ese tema. Otras familias consideran que la autoridad siempre debe venir de los padres y que los abuelos deben acatar en todo momento las decisiones de los padres y que se deben respetar los horarios y costumbres del resto del año. Nosotros somos de la opinión de que todo tiene un punto medio. El verano no es época para criar ni para malcriar. Las vacaciones son eso, vacaciones, momentos en los que se distienden las obligaciones y se permiten algunos caprichos. Si además, vives en casa ajena, creo que no puedes exigir vivir bajo tus normas, ni siquiera en lo que respecta a tus hijos, tu familia y tú sois invitados en una casa y debéis aceptar ciertas normas. Si no te gusta, vete a un hotel y haz lo que quieras durante tus vacaciones, mientras no afecte a nadie más que a tu familia.

A nosotros nos encanta acostarnos tarde una noche jugando a las cartas, comer un día a las 4 y media porque en la playa se estaba de lujo y juntarnos 30 para una barbacoa sin que celebremos nada en particular. Pues creo que a nuestro hijo no le podemos pedir otra cosa. Supongo que por la salud mental de toda la familia, intentaremos tener una cierta rutina de comida y sueño, pero con flexibilidad para romper esa rutina, para hacer que las vacaciones no sean una prolongación del resto del año pero sin tirar por la borda toda la tarea de crianza que hacemos día a día. Es decir, una pausa en la rutina, un poquito de criar y un poquito de malcriar, sin llegar a extremos.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Cómo se plantea vuestro veraneo? ¿Tienen los abuelos derecho a "malcriar" a los nietos? ¿Os molesta que os quiten autoridad o que desmonten rutinas que lleváis tiempo instaurando? ¿Les dejáis que eduquen a vuestros hijos o eso es tarea vuestra?  ¿Sois de seguir rutinas o de romperlas? Espero vuestras opiniones!



lunes, 22 de junio de 2015

Testofobia

Sí, lo confieso, en plan Alcohólicos Anónimos: Hola, soy Luli y sufro de "testofobia aguda". La recién bautizada (por mí) como "testofobia" es una patología consistente en el pavor, horror, miedo, pánico, bloqueo, espanto, terror, canguelo y desasosiego máximo ante las pruebas de embarazo o similares. Nunca he visto una prueba de embarazo positiva relativa a mi persona. No tengo esa fotito con las maravillosas 2 rayas y cara de ilusión. Pienso en Clearblue y  me entra sarpullido. No soy capaz de hacerme una prueba de embarazo, me bloqueo y no puedo.

Todo empezó en la búsqueda. El primer mes tuve un retraso y muerta de miedo, me compré un test de embarazo en Alemania, donde estaba de vacaciones, y me lo hice en el baño del aeropuerto. Recuerdo aquel momento con un nudo en la garganta, con el cuerpo cortado y en un entorno tan inhóspito que da miedo. Recuerdo la cara de Mr. Sapo al salir, recuerdo la decepción, el dolor...Y a partir de aquel momento, ya todo cambió. Siguieron meses de ciclos perdidos, de descontrol hormonal, de desazón y de certeza de que el camino sería largo y duro. Ni siquiera cuando me quedé embarazada fui capaz de hacerme un test. Por un lado, mi yo racional me decía (muy lógica y claramente) que para qué iba a hacerme un test de embarazo si en infertilidad ya me habían hecho una eco y se había visto un feto sano de 14 semanas. Pero realmente, mi yo racional estaba tapando a mi yo coraza, que me decía que ese test de embarazo podía de pronto despertarme del sueño, que si veía una sola rayita, habría sido todo mentira, que estaba tentando a la suerte, al destino. Que los test de embarazo nunca dan positivo en mí, que yo no podía quedarme embarazada.

Sé que puede sonar a ciencia ficción, pero todas las que habéis pasado por el camino de la infertilidad (o de cualquier otro problema para concebir, como abortos de repetición, endometriosis, malformaciones uterinas...) sabéis que nuestras mentes se transforman y nos juegan malas pasadas. De pronto, dejamos de ser nosotras y nos entran unas tonterías supremas que si viéramos en otras, consideraríamos manías de libro.

Y bueno, pensaréis que después de ser madre, todo se arregla. Pues no, como muchas sabéis, una infértil es infértil toda su vida y mi testofobia secundaria adquirida se está haciendo crónica. Cuando me volvió la regla tras la lactancia, tuve 3 ciclos maravillosos. Aquello pasó y he vuelto a las andadas, a mis ciclos de sesenta y tantos días o más, a mis ovulaciones a día 50 (o a mis no ovulaciones), a mis descontroles hormonales, pechos doloridos, retrasos inexplicables y sí, a mi absoluta incapacidad de hacerme un test de embarazo y/o de ovulación. Mi yo coraza me vuelve a repetir las mismas cosas de siempre: que si ningún síntoma es distinto al de otros ciclos de descontrol, que si las posibilidades son muy escasas, que mi temperatura basal tampoco es tan alta, que ya vendrá en algún momento la regla...y por ahora, va acertando, pero sé que esto no es una solución, sobre todo, porque llegará el momento en que dejemos de evitarlo y ahí, volveré de nuevo al túnel de la infertilidad, de los miedos y los duelos, de las incertidumbres y decepciones; y si no consigo superar mi testofobia, creo que los efectos pueden ser aún peores.

Y vosotras, ¿tenéis alguna fobia relativa a la fertilidad parecida a esta? ¿Podéis poneros en mi pellejo y entenderme? ¿Tendríais algún truco para perder ese miedo?

miércoles, 17 de junio de 2015

Por fin llega el veranito!

Le ha costado este año, pero parece que por fin va a llegar; señores, señoras, EL VERANO YA CASI ESTÁ AQUÍ! Y yo, sinceramente, me moría de ganas, así que feliz cual perdiz. Pese a que hemos tenido algún día suelto de pseudo-verano, aún no se ha instalado por completo, pero está a la vuelta de la esquina. Pese a que sea realmente mi segundo verano como madre, es casi como si fuera el primero, porque el año pasado, el renacuajo era tan pequeño que no pudimos hacer gran cosa.

Mis planes para este verano son los siguientes:
Como Mr. Sapo, el renacuajo y una servidora somos animales acuáticos, lo que más ganas tenemos de hacer es pasarnos los días en remojo! Sueño con una buena ración de playa y piscina! El verano pasado, el renacuajo tenía entre 4 y 6 meses, con lo que aún era demasiado bebé como para exponerlo al sol demasiado tiempo y además, ni se divertía lo más mínimo en la playa ni nos dejaba a nosotros disfrutar. Lo intenté llevar un par de días y después de media hora de llanto inconsolable, tuvimos que volvernos. Este año, asumo que será distinto, lo imagino jugando en la arena, en el agua, con sus camiones, palas, piscinita, manguitos... y creo que puede pasar un buen rato la mar de divertido. Por supuesto, evitaremos las horas de mayor exposición solar, que no son buenas ni para un niño ni para un adulto, pero creo que de 11 a 1 y de 5,30 a 8 hay mucho tiempo para disfrutar del mar y de la piscina. Y obviamente, muuuucha cremita de protección del 50+ para toda la familia, un gorro y si se deja, unas gafas de sol (los últimos intentos han sido tremendamente infructuosos).


Por otra parte, pasaremos gran parte del verano en familia, como vivimos lejos de ellos, nos encanta ir a casa de nuestros padres (que viven ambos en primera línea de playa, yupiiii!) y pasar con ellos el verano, pero también nos gustaría hacer alguna escapadita, pero no sabemos muy bien cómo. Realmente, nos encantaría una escapada en pareja, unas vacaciones de verdad, de descansar por las noches y relajarnos durante el día, vamos a estar unas 8 semanas día y noche con el renacuajo, así que 2 diítas de relax total nos vendrían de lujo. El problema es el que ya sabéis, es muuuuy mal dormidor, así que es una condena para el que se quede con él esos dos días, además de que no sé si sería aún peor si se despertara y no nos viera, a lo mejor es lo mismo o incluso duerme mejor, pero quiero demasiado a mis padres y a mis suegros como para dejarles ese regalito!!! :S
Así que probablemente, nos iremos los 3 a algún sitio cerquita a pasar un fin de semana y desconectar un poco, o quizás nos liemos la manta a la cabeza y cojamos un avión, ¿quién sabe? Verano a lo loco!! :P

Y otra cosa con la que estoy soñando este verano es con las vacaciones!! No sé cuántos días me podré coger al final, pero sean los que sean, pienso disfrutarlos a tope. Nada más pensar que durante un tiempo no tendré que pasar 6 horas al día delante de un ordenador (y para qué engañarnos, limpiando suelos, fregando platos y planchando ropa) me parece el paraíso ahora mismo! La verdad es que estoy agotada, cada vez dormimos peor, trabajamos más y tenemos menos vida familiar, así que estoy deseando cambiar de aires y de vida por un tiempecito!

Y a vosotras, ¿cómo se os plantea el verano? ¿Qué planes creéis que son más adecuados con niños? ¿Vais a hacer alguna escapada o preferís quedaros en casa?