Mostrando entradas con la etiqueta desvelos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desvelos. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de julio de 2015

Mi hijo duerme mal

Sí, no es ninguna novedad, no os estoy descubriendo América, el renacuajo duerme rematadamente mal.

Y no, esta entrada no pretende ser ni un paño de lágrimas ni una biblia-gurú sobre cómo conseguir que vuestros hijos duerman plácidamente y del tirón, así que si veníais buscando eso y no queréis leer más, avisados estáis!

Entonces, ¿de qué demonios trata la entrada? Pues mi única intención es la de decirme a mí misma y al resto de padres y madres que sufren las malas noches de sus hijos que no pasa nada, que somos fuertes! Ahí van una serie de afirmaciones que tenemos que repetir cual mantra a las 8 de la mañana después de una noche habitual de perros:


  1. No va a dormir mal eternamente. Llegará el día, sí, de verdad que sí, en que dormirá del tirón. Llegará incluso el día en que tengamos que despertarlos para ir al colegio (por favorrrr, que ese día llegue pronto!)
  2. Hoy "solo" se ha despertado 8 veces, ayer fueron 15 así que la cosa va mejorando, definitivamente. Si además, hemos tenido la suerte de dormir algún tramo de 2 horas, es que la noche ha sido decente! (extraído de la web conquepocomeconformoya.puf)
  3. Venden un antiojeras estupendo que disimula bastante y si no, gafas de sol, que son muy fashion!
  4. Entre despertar y despertar no da tiempo a NADA, así que se elimina la posibilidad de que venga un segundo maldormidor próximamente! 
  5. La mala cara hace que parezcamos más delgadas y que nos maquillemos más, no hay mal que por bien no venga! 
  6. Será que todos los dichosos días hoy le duele algo: dientes, tripa...pobrecillo/a!
  7. Somos fuertes, mucho, más de lo que nosotros mismos nos imaginamos y cuando creemos que no podemos más, va el diablillo/a y nos demuestra que sí, que se puede dormir menos y peor y seguir vivo (aunque sea en plan The Walking Dead) Ah, y los zombis están teeeela de moda! Yeah! ;)
  8. Los libros de autoayuda sobre el sueño infantil solo sirven para calzar mesas cojas. O para perder maravillosas horas en las que podríamos estar durmiendo! 
  9. O le echamos un poco de humor al asunto, o nos pegamos un tiro!!! 
  10. En esta me pongo seria: hay muchas parejas a las que les gustaría estar noches y noches sin dormir y pese a llevar meses o años intentándolo, aún no pueden, así que por respeto a ellos, tenemos que dar gracias todos los días por poder vivir esta experiencia. 
  11. ¡No hay nada que no cure una buena sonrisa matutina de nuestros diablillos nocturnos!


Espero que estas máximas os ayuden a sobrellevar las malas noches que dan nuestros chiquitines, y si no, al menos que os saquen una sonrisa, que hay que tomarse la vida con alegría y filosofía! :) Que paséis un buen día....y si no es mucho pedir, una buena noche! 

martes, 21 de abril de 2015

Operación ovejita!

Como bien sabéis, nunca he tenido un lirón, el renacuajo duerme mal unos días y horrorosamente mal otros. Últimamente, estos últimos habían pasado a ser la norma. Además, había cogido la costumbre de no poder dormirse tras ninguno de sus múltiples despertares si no tomaba un biberón de leche con cereales.

Aparte de ser un horror, que se tomara más de medio litro de leche todas las noches después de la cena y antes del desayuno es peligroso, fomenta la obesidad infantil y yo creo que no llegar a hacer la digestión de un biberón y tomarse otro no puede ser beneficioso. La situación había llegado a ser insostenible, a veces, se despertaba cada hora u hora y media, chillando, y no había forma de calmarlo si no era con biberón. Por eso y porque llegó un punto en que ni él ni nosotros podíamos más, decidimos tomar cartas en el asunto y empezar lo que una amiga llamó "Operación Ovejita".

¿En qué consiste la Operación Ovejita? Pues básicamente, en intentar re-educar el sueño del renacuajo de modo que consigamos descansar los tres lo máximo posible. Nos planteamos aguantar al menos una semana con lo que habíamos decidido para darle tiempo a acostumbrase y a ver si funcionaba o no. No hemos aplicado ningún método en particular, pero probablemente hayamos probado partes de varios. No ha sido un Estivill, pero lo hemos dejado llorando a ratitos. No ha sido un Duérmete niño ni ninguno de los de los gurús del sueño, simplemente nos hemos dejado llevar por nuestro instinto y por el amor hacia nuestro niño. Para nosotros, había ciertos objetivos claros: en primer lugar, que no dependiera obsesivamente del biberón para dormirse, si se tiene hambre, se come, si no, hay que saber dormirse de otra forma. En segundo lugar, que supiera que quedarse solo en la cuna no significa que no lo queramos ni que lo abandonamos, que se sintiera seguro y relajado. Después de una semana de operación, os contaré cómo nos ha ido:

La primera noche fue de traca, horrorosa, al pobre le pilló descolocado que lo que le funcionaba antes, ahora no funcionara. Le costó horrores dormirse, se despertó mil veces y como no le dábamos biberón, no conseguía dormirse y se frustraba. Tuve que terminar acostándome con él en la cama de su cuarto y después de hora y media de mimos, de calmarlo e intentar que se sintiera seguro conmigo, consiguió dormirse.

La segunda noche fue un sueño. Se durmió bastante bien, aunque se le notaba como asustado de que me fuera de la habitación, pero se le pasó pronto. Durmió bastantes horas del tirón, se despertó una vez de madrugada para un bibe y se volvió a dormir otra vez hasta por la mañana. Él solito, en su cuna y sin lágrimas, la mejor noche en meses, parecía un espejismo!!!

Por desgracia, lo fue, la tercera y cuarta noche no fueron tan malas como las de antes de la Operación Ovejita, pero no fueron buenísimas. A esto le sumamos una otitis del chiquitujo y una visita de mamá a urgencias, que acabó con Mr. Sapo y el renacuajo colechando media noche y claro, descontrol total de nuevo. A partir de la quinta-sexta, parece que la cosa se ha estabilizado un poco y sigue un ritmo más fijo, se despierta un par de veces en la noche pero se calma con chupete o con agua y luego se despierta otra vez para tomarse un biberón y se duerme tranquilo después. Es decir, se suele despertar unas 3 veces, pero solo toma biberón una y no se desvela tanto (aunque hay excepciones)

¿Hemos conseguido algo con la Operación Ovejita? Yo creo que sí, a lo mejor es que las cosas estaban tan mal que peor no podían ir, pero me parece que hemos avanzado algo. Al menos, ahora se está durmiendo muy bien él solito, sin lágrimas, sin miedos, sabiendo que si nos llama, vamos, pero que si salimos de la habitación no significa que lo abandonemos. El renacuajo es un niño muy independiente y normalmente, no quiere ni colecho, ni dormir en brazos, él solito se busca su postura en su cuna y se duerme tan feliz. Otro gran logro ha sido pasar de 5 o 6 biberones por noche a 1 o como muchísimo, 2. Creo que saber dormirse sin comer es un avance muy importante y que es bueno para su salud.

¿Lo hemos conseguido todo? Ni mucho menos, que un niño de un año y pico se despierte 3 veces cada noche (en las noches buenas) no me parece lo más agradable ni deseable, pero cada niño tiene unos ritmos y ser madres y padres tiene estas cosas, no podemos pretender dormir a pierna suelta hasta las 11 de la mañana! Yo firmaría seguir así por las noches una buena temporada más, no ir para atrás, así conseguimos descansar y él se despierta feliz y contento. Si ya pudiera solo despertarse esa vez de madrugada para tomar su biberón, ya sería todo perfecto, no podría quejarme, pero bueno, creo que tenemos que estar contentos con lo (poco que hemos) conseguido y centrarnos en mantenerlo (los niños son muy de rutinas, y con que un día te la saltas, ya se vuelven a descontrolar).

Todavía hay veces en que se desvela y berrea durante un buen rato y veces en que no se quiere dormir de ninguna manera, pero creo que estamos cogiendo fuerzas en general (hay días que conseguimos dormir hasta 4 horas seguidas) y que el tema sueño podría ir bastante peor, así que seguiremos con la técnica, intentando calmarlo con mimos, chupete y agua y soñando con que llegue un día en que no sea necesario hacer eso y podamos dormir 5 o 6 horas del tirón de nuevo!

¿Y vuestros hijos, duermen bien? ¿Habéis usado alguna técnica con ellos? Para las que aún no sois mamás, ¿cómo creéis que llevaréis el no dormir del tirón? ¿es algo que os preocupa?


lunes, 26 de enero de 2015

¿Cuánto puede aguantar el ser humano sin dormir???

Pues eso, como podréis imaginar, las noches con el renacuajo no han mejorado. Nunca ha sido de buen dormir, pero la cosa va de mal en peor, cuesta abajo y sin frenos! :S
Creo que cuando mejor ha dormido ha sido de recién nacido. Se despertaba muchas veces, cierto, pero se enganchaba, se soltaba al rato y se volvía a dormir, lo pasaba al moisés y santas pascuas. Así 3, 4 o hasta 5 veces cada noche. Cansado, sí, pero ilusa de mí, no sabía que aquello iba a empeorarse tanto! Hacia los 4 o 5 meses, la cosa cambió poco, aunque poco a poco, se le fueron añadiendo despertares y desvelos ocasionales; es decir, igual o un poco peor. Como a los seis meses, me empecé a hartar de la situación, no había forma de dejar ninguna toma nocturna ni de cambiarla por mimos o por plan padre. ¿Resultado? Agotamiento total de aquí la progenitora y una cierta sensación de ¿por qué? ¿qué estamos haciendo mal?
Resumiendo el resto de meses, la cosa no mejora, hay rachas en las que parece que recuperamos un poco el ritmo (entendiendo por esto que se despierte "solo" 2 o 3 veces, no se desvele y pase toda la noche en su cuna), pero entre la salida de 6 dientes en mes y medio, las enfermedades varias, que está empezando a andar, el inicio de la guarde y vete tú a saber qué cosas más, la gran mayoría de los días son o muy malos o infernales. Esta noche, por ejemplo, se durmió muy bien a las 9, como la mayoría de días, pero se fue despertando desde las 11 y media varias veces (se solucionó poniéndole el chupete otras tantas veces) hasta que a la 1.15 se despertó y no había quien lo calmara, ni agua, ni bibe, ni pecho, ni mimos, ni a la cama con papá y mamá, nada. Hora y poco más tarde cayó de nuevo. A las 4, después de 2 míseras horas de tranquilidad, berreo de nuevo y otras casi 2 horas para que se durmiera, esta vez sí, con papá y mamá, que al final duermen apretaditos y destapados porque el renacuajo no quiere manta y la quita con las piernas. Así que esta mañana, mamá agotadísima con un día de trabajo muuuy intenso por delante, papá igualmente agotado con un día de trabajo también intenso por delante y el renacuajo, feliz y contento a la guarde, como si nada.
Esta entrada no es para pedir consejos (no es que me sienten mal ni nada de eso, eh! Es simplemente que me parece que la cosa no tiene mucho remedio ;S) ni para dar pena, es simplemente por desahogarme un poco. Sé que terminará durmiendo bien, como todos los niños, sé que son distintas fases del sueño y que ya aprenderá a enlazarlas, sé que lo importante es que él esté sano y bien, todo eso lo sé, pero a mí nadie me quita las ojeras y la cara de novia cadáver que llevo todo el día! Nadie me quita el dolor de espalda por tener que dormir la mitad de los días en una postura rara y con medio cuerpo al aire. Y nadie me quita el pavor a ponerme mala y no poder cuidar de mi niño, porque todo cuerpo humano tiene un aguante, y el mío está claramente al límite! :(