lunes, 8 de febrero de 2016

Síntomas del primer trimestre de mi segundo embarazo

Como sabéis, acabo de terminar oficialmente el primer trimestre del embarazo de Ranita/o, mi segundo embarazo. Hay algunos que dicen que el primer trimestre termina en la semana 14, pero como esta vez me enteré tan pronto, se me ha hecho demasiado largo como para alargarlo 2 semanas más, así que decidido, mi primer trimestre de embarazo se acaba aquí! ;)

Justo antes de enterarme de que estaba embarazada, es decir, en la semana 4 recién cumplida, tuve un día de hambre tremenda, típico día premenstrual en el que tu cuerpo se prepara para la hecatombe y no puedes dejar de comer. A Mr. Sapo le pareció un tanto sospechoso, pero yo lo noté como un síntoma premenstrual normal. El problema fue que al día siguiente desapareció totalmente y la regla no hizo acto de presencia. Y al día siguiente, uy, qué cosas, la tripa muy revuelta. Seguí varios días así negándome a mí misma y a Mr. Sapo todo indicio real de embarazo, pero una semana después, mi intuición (esa que taaanto me ha fallado, a decir verdad!!) me indicaba que había llegado la hora de enfrentarme a mi testofobia.

Ya sabéis cómo salió aquello. Cinco segundos después, la segunda rayita era más que visible y ahí empezaba realmente mi sensación de estar embarazada por segunda vez. Ese malestar estomacal me duró tres o cuatro semanas, hasta año nuevo, más o menos por la semana 9 o así. No llegué a vomitar en ningún momento, pero tenía ratos de ascos y náuseas muy desagradables. Las digestiones empezaron a ser lentas y complicadas, con muchísimos gases y realmente, después de comer se acababa mi sensación de comodidad hasta la noche. Algunas noches no cené absolutamente nada de esta sensación de asco y digestión pesada. Pero como digo, a partir de la semana 9 o así, todo esto fue pasando.

Ahora mismo, en la semana 12, puedo decir que llevo semanas sin ascos a nada, sin náuseas, aunque mis digestiones son más pesadas que lo habitual. Intento hacer 5 comidas más pequeñas al día y obligarme a comer aunque no tenga ganas porque sé que a mi digestión le sienta bien. Y esto de obligarme a comer también tiene otro motivo: igual que en el embarazo del renacuajo, no hago más que perder peso!

Pues sí, cuando fui la primera vez a la matrona, pesaba 68.5 kg, en el límite entre un peso saludable y un poquito de sobrepeso, pero todo normal. Al mes, la báscula ya marcaba 67.5 en la doctora y hoy, otras 2 semanas después, peso 66 kg en la báscula de casa (desnuda y recién levantada, con lo que intuyo que en la del médico pesaré 67). Y todo esto, sin haber vomitado ni una vez y comiendo estupendamente. Como en el embarazo del renacuajo solo cogí kilo y medio en todo el embarazo y él nació pequeñito (2,480), mis doctores y matrona están OBSESIONADOS CON QUE COJA PESO. Y yo, por mucho que lo intento, no lo consigo!!!

Siempre he sido de buen comer y lo que en el pueblo de mi madre se conoce como "buena moza lustrosica". Pero parece que los embarazos me alteran el metabolismo y mi molla se transforma en tripa, así por arte de magia! Con el renacuajo, me importó menos, porque al estar más gordita, perder 7 kg después del parto no me vino nada mal, pero si ahora pierdo 7 kilos, me quedaría bastante huesuda, y no creo que sea sano. Por eso, mi doctora me ha dicho que si en 4 semanas no cojo peso, que me vaya para allá y tomaremos acciones más contundentes. No tengo ni idea de a qué se refiere, pero llevo ya 2 semanas y no es que no haya recuperado nada, es que sigo perdiendo. Estoy apuntando todo lo que como para enseñárselo y que vea que más me es imposible comer y que estoy comiendo sano y variado. Pero bueno, mientras Ranita/o esté bien, este es un tema menor.

Respecto a otros síntomas, el del cansancio no lo noto especialmente, como con el renacuajo. A ver, estoy cansada, claro que sí, pero estar muerta cuando te pasas el día detrás de un terremoto de casi dos años es lo más normal del mundo. Lo que sí que me molesta bastante es la pelvis al andar. He leído que después de un embarazo, la pelvis puede volver a su sitio descuadrada y que en el siguiente embarazo, al ir agrandándose el útero, provoca dolor, así que intuyo que es eso lo que me pasa.

A veces, tengo como dolorcillos de regla que me hacen entrar en pánico todavía, junto con bastante flujo, pero por ahora, ningún sustito ni manchado alguno. No noto ni más sed, ni insomnio, ni ardores ni nada de eso. En general, me encuentro muy bien, hormonal y emocionalmente me encuentro bastante estable y aún estoy ágil como para tirarme por el suelo con mi torbellino a jugar a los coches y para correr detrás de él en tacones cuando se me escapa por la calle! ;)

En lo único que estoy notando un síntoma que no me gusta en la libido, desaparecida en combate, oiga, con el renacuajo recuerdo bastante pasión en el segundo trimestre, así que o me pongo ya las pilas o no sé yo...Y eso que todavía estoy lozana y ágil! :p

Bueno, y por último, os dejo una foto con la no evolución de mi tripa estas últimas semanas! Besitos a todas!



lunes, 1 de febrero de 2016

23 meses y 12 semanas

Esa es la edad más o menos de mis dos amores batracios! :) El renacuajo cumplirá el jueves su último cumplemés antes de su segundo cumpleaños y mi ranita/o hizo el sábado pasado 12 semanas. Os contaré un poquito de cada uno de ellos:

- Renacuajo: sí, será porque soy su madre y lo adoro y no soy imparcial ni falta que me hace, pero está para comérselo. Simpático a más no poder, saluda a todo el mundo, les echa besos y les dice su nombre sin conocerlos de nada y sonríe un montón. En el tema del lenguaje, avanza a pasos agigantados. Habla bastante ya, cada día día una o dos palabras nuevas que no le había oído antes y ya construye frases de 2 o 3 palabras (alguna vez, hasta 4), como por ejemplo: XXX (su nombre) tere pito (el renacuajo quiere un pico (de pan)), mamá ommí aquí (mamá a dormir aquí), XXX tere aua ma (el renacuajo quiere más agua), pí pí pasá sí (el coche quiere pasar). Ya empieza también a hablar él solo mientras juega y se le entienden cosas, les habla a los muñecos o a los coches y se le entienden cositas, pero también esto lleva acarreado que a veces se suelta y no entendemos nada de nada! ;( El pobre mío se frustra bastante, pero es que no nos enteramos! Él repite lo mismo dos o tres veces y nosotros vamos probando cosas a ver si acertamos, pero no siempre pasa. El otro día, en el tren, me dice: mamá, paaaalo! Y yo no me enteraba, le pregunté varias veces con cosas que se me ocurrían y no era nada de eso y al final, me dice el pobre: mamáaaa, pío pío!!! jajaja! Un chaval con recursos! ;)

Respecto a comida, sigue comiendo genial. Eso sí, llega a su tope y punto, Ni una cucharada más, aunque le quede un guisante en el plato, ese ya no entra. Tiene las ideas muy claras! Sigue habiendo muchas cosas que no quiere ni probar. La fruta sin pasar le cuesta horrores y el dulce no le llama nada de nada. Eso sí, de porquerías saladas no tiene fin, es ver gusanitos, patatas, ganchitos, frutos secos, galletitas saladas....y lo pierdo! Ya no hay niño mientras haya porquerías! Pero en general, come muy bien y variado, Le gusta mucho todo lo que sea guiso (legumbres, potajes...), el pescado, la carne, ciertas verduras (en puré, absolutamente todas, así que no me preocupo si a algunas les hace ascos a trozos).

Y con respecto al sueño....ya sabéis que este es nuestro talón de Aquiles, pero he de decir que las cosas parece que van bastante mejor!!!! Yuhuuuu! (a ver lo que dura! ;)
Resulta que ahora el gran problema, que antes no existía, es que se duerma. Normalmente, me tengo que acostar con él en su cama hasta que cae (a veces, hasta 2 horas he estado allí), pero últimamente, es dormirse y se queda tranquilito allí en su cama sin despertarse en toda la noche o con algún despertar que se soluciona rápido con ponerle el chupete!! De lujo! Hemos dormido por fin del tirón varias horas! Esta última semana, menos una noche que la pasó bastante mal (creo que le dolía la tripa), el resto han sido de este tipo y nosotros, pues encantados, cogiendo fuerzas porque sabemos que puede que no dure!!! jejeje!


- Ranita: mi otro amor ha pasado por fin la etapa más crítica de su desarrollo fetal y ya tiene 12 semanas de gestación! El viernes de la semana pasada, tuvimos la ecografía de las 12 semanas y salió todo bien. La verdad es que según se acercaba el día, me comían los nervios, puff, qué mal lo pasé! Yo me convencía de que todo iba bien, pero estos miedos ya no se van nunca, desde que una se entera de que está embarazada, el miedo no para nunca! Bueno, entramos en consulta y el médico me hizo una serie de preguntas cortitas y me hizo pasar al ecógrafo. Me tumbé y la pantalla estaba totalmente girada hacia él, así que yo no veía absolutamente nada!!! Empezó la ecografía y yo solo miraba a Mr. Sapo a ver si por su cara, lograba averiguar algo....a los pocos segundos que a mí se me hicieron eternos, Mr. Sapo va y dice: A ver, ahí algo sí que hay!!! jajajajaj! Menos mal que el ginecólogo se apiadó de mí y empezó a hablar!
- Ginecólogo: bueno, pues el bebé mide 6 cm
- Luli: Eso corresponde a la edad gestacional, no?
- Ginecólogo: Sí, 12 semanas, todo correcto.
- Luli: Se ve el sexo o algo?
- Ginecólogo: Para eso, en la próxima, en la de las 20 semanas (y yo pensé, Mr. Sapo, ve haciéndote a la idea de que vas a pagar a un privado para la semana 16, no aguanto yo más de dos meses sin verlo/a otra vez!!!)
En ese momento, gira el monitor y veo una cabeza, una tripita, piernas y brazos moviéndose y me señala un corazoncito latiendo con ganas! Amorrrrrrrr!
- Luli: ¿nos dará una fotito de recuerdo, no?
- Ginecólogo: Claro (y le da a imprimir)
Entonces, mi ranita/o decide que ya hemos molestado mucho y delante de nuestras narices, se da media vuelta y nos enseña el culete...y justo eso es lo que sale en la eco, con lo bien que se había visto antes!!!
(Seguro que estáis muy acostumbradas a ver ecos, pero a la derecha, se ve la cabeza y a la izquierda, el culete. La línea negra que se ve es la columna y lo blanco que se ve arriba es un bracito al girarse.)

Esa fue toda la eco. Duró poquísimo. Ni siquiera nos dijo nada de que hubiera medido la TN ni nada, pero supongo que lo haría, porque luego nos tienen que mandar a casa una carta con los resultados del cribado...Yo me quedo con que en la SS, si no te dicen nada, es que consideran que todo va bien. Salí de allí con subidón total, no sé cuánto me durará la tranquilidad, pero al menos estos primeros días, estoy mucho más tranquila de haberlo/a visto y saber que está todo bien. Respecto a síntomas, yo me encuentro de lujo, pero en un par de días, redacto una entrada en condiciones y os cuento más cositas. Por cierto, por el método Ramzi alguien ve el sexo en la eco? Yo estoy cada vez más convencida de que es otro niño, pero la verdad es que me da igual y yo en la eco no veo nada de nada!!!

Bueno, pues así están mis amores ahora mismo! Y yo, feliz de verlos crecer sanotes. :D

miércoles, 20 de enero de 2016

¿Infértil o coneja?

Llevo desde mi más tierna adolescencia barruntando en mi cabeza el tema de la infertilidad. Mi abuela paterna fue infértil, aunque pese a ello, con tenacidad y tiempo (14 años de nada) fue capaz de tener dos hijos. Desde que me vino la regla, supe que aquellos descontroles y ciclos eternos no eran normales. También conocía casos en la familia con ovario poliquístico que habían tenido más o menos dificultades con su fertilidad. Por ello, mi infertilidad no me pilló de sorpresa. Supongo que no es menos doloroso, pero creo que también debe ser muy complicado no sospechar nada de nada y que luego, se te venga el mundo encima de repente.

Por ello, llevo años haciéndome a la idea de mi posible infertilidad, así que cuando nos pusimos a buscar al renacuajo, sentí que las piezas encajaban donde tenían que ir. En ese tiempo, descubrí la blogosfera y con ella, a decenas de mujeres infértiles con mis miedos, penas y luchas. Aprendí lo indecible acerca de tratamientos, de síntomas, de causas, y empecé mis visitas a la consulta de infertilidad de mi hospital. Por fin, me sentía abrigada, arropada por un grupo que me entendía y compartía mis sufrimientos. Por fin, abrazaba virtualmente a otras mujeres con mi dolor, rebosante de empatía del que camina por el mismo sendero. Entonces, en la última consulta antes de empezar con la IA, sucedió lo inesperado, ya lo sabéis, me había quedado embarazada de forma natural 14 semanas antes, solo 2 semanas después de la histerosalpingografía y de haber ovulado por primera vez en años.

Huelga decir que me sentí tremendamente feliz en aquel momento, aunque siempre me quedó ahí la rémora de ser menos infértil por ser un embarazo natural, por no haber pasado por mil y un tratamientos como otras, pero la verdad es que la comunidad bloguera me siguió aceptando de mil amores y seguí sintiéndome una más, sin distinción.

Sin embargo ahora, llega la sorpresa. En mi segundo ciclo de búsqueda (llamémoslo más bien, de no evitarlo), zasca! Embarazo al canto! Como una coneja más! Fruto de un ratito de pasión despreocupado. Como la gente normal que hasta planea cuándo le viene mejor parir (en esto, claramente, no, si lo hubiera planeado un poco, no me planto a mediados de agosto en CiudadHorno con tripón!!!Menuda fechita!!) Y de pronto, me empiezo a sentir menos infértil, Y de pronto, pienso que tengo menos derecho a animar a la bloguera que acaba de tener una beta negativa, de empatizar con la que ha pasado por su cuarto aborto, de dar consejos a la que se está decidiendo por una ovodonación... De pronto siento que no sé si tengo derecho a pertenecer a este grupo. ¿Ya no soy infértil? ¿Ahora soy coneja? Creo que tengo una crisis de identidad... :(

¿Qué os parece a vosotras? ¿Soy infértil o coneja? ¿Entendéis mi desubicación u os parece algo trivial? ¿Cómo os sentiríais si después de un embarazo difícil de lograr os encontrarais con otro casi sin esperarlo?

jueves, 17 de diciembre de 2015

Ayuda con el nombre del nuevo mini-renacuajo!

Chicas y chicos (si hay alguno!). Necesito que me ayudéis a encontrar un nombre para referirme a la semillita de sésamo que tengo en la tripa, que el/la pobre tiene también derecho a tener nombre como su hermanito el renacuajo! He puesto una encuesta aquí al lado con las cuatro tonterías que se me han ocurrido, pero seguro que vosotras estáis más ocurrentes y pensáis algo mejor, así que no os cortéis y mandadme vuestras sugerencias en un comentario!!!

martes, 15 de diciembre de 2015

Así es la vida (Editado)

La verdad es que no sé muy bien cómo empezar esta entrada. Supongo que empezaré por el principio. 

Ya sabéis que mi vida era estable y estaba llena de planes y de pronto, una mudanza y el reloj biológico me la descolocaron por completo. Pues bueno, creía que esos serían los nuevos planes que me traía la vida. Pero no. La vida es lo que te pasa mientras tú te empeñas en hacer otros planes. Y la vida pasó.

De pronto, hace un par de semanas, el renacuajo coge otra bronquitis que parece gordilla. Urgencias. Sí, es bastante grave. 3 días ingresado, nebulizaciones, oxígeno, mascarillas, pinchazos... Mientras tanto, un familiar muy cercano ingresado también por unas pruebas médicas. Le dan el alta al renacuajo. Una semana recuperándose en casa. Noticias funestas. Lo del familiar es muy grave, muy agresivo y un mazazo enorme. Nos enfrentamos a un tratamiento duro sin garantías ningunas de que funcione. Estamos destrozados, asimilándolo, pero muy tocados. Y de nuevo, el renacuajo con moquitos y tos. De nuevo, a urgencias. De nuevo, ingresado. Esta vez, es algo menos grave, pero igualmente un incordio y una preocupación. Vuelta a casa a recuperarse otros días.

Decidimos que no tenemos cuerpo para seguir con la operación hermanito, que no es el momento, que las circunstancias mandan y que ahora toca centrarse en los otros problemas, que ya lo hablaremos en un futuro. Pero la vida no sigue nuestros caminos. La vida te sorprende en el momento en que menos te lo esperas. La vida es vida, para lo bueno y para lo malo. Y después de varios días sospechándolo, el 8 de diciembre, en unos pocos segundos, nuestra vida vuelve a cambiar totalmente.

Y de pronto, no sabes qué pensar, qué sentir. Y de pronto, te das cuenta de que la vida se abre paso, arrasando como un tifón sin que puedas pararla. Y de pronto, sabes que tienes mil razones para luchar, que las cosas pasan y hay que tomarlas cuando vienen y como vienen. Para lo bueno y para lo malo. Y que la vida te puede dar el mejor regalo en tu peor momento:



Ha pasado solo una semana desde ese día. Sigo incrédula y como en una nebulosa. Al tener los ciclos tan largos, no sé exactamente ni de cuánto estoy, pero calculo que ni de 6 semanas aún. Es terriblemente pronto y soy consciente de que de nuevo, la vida puede decidir por mí y arrebatármelo. No han pasado ni las 8 semanas de rigor para tranquilizarse un poco, ni las 12 de calma, ni siquiera, la eco confirmándolo, ni el latido, ni una beta, nada, solo un test clarísimo; nada más. No, pero merecíais compartir desde ya esta noticia conmigo. Os dije que ibais a estar en el camino a cada paso,  lo lleváis haciendo así hasta ahora, así que he decidido desnudarme ante vosotras desde ya. Si la cosa sale bien, tenéis derecho a vivirla conmigo, os lo merecéis. Y si no sale bien, pues quién mejor para animarme y apoyarme.

Acabo de volver de mi primera visita con la matrona y me ha mandado mañana a primera hora a hacerme una ecografía para poder datar el embarazo, ya que al tener ciclos tan irregulares, no sabemos muy bien de cuánto estoy y es vital para que el resto de pruebas diagnósticas sean fiables, así que estoy muerta de miedo. Temo que mañana al ponerme el ecógrafo no se vea nada, que haya sido todo un espejismo. O que sea demasiado pequeño, demasiado pronto, o que no tenga buena pinta, o que.....mil miedos. Mañana os contaré. Gracias por estar ahí, siempre! Vamos a ir viviendo día a día, intentando no mirar mucho más allá. Y hoy en día, estoy embarazada de nuevo y es una felicidad enorme. Un abrazo grande y gracias por estar ahí a mi lado!

EDITO: Acabo de volver de la primera ecografía. Saco gestacional presente y bien implantado. Embrión acorde con edad gestacional de 5 semanas y media. Y se intuía latido, aunque es muy pronto aún para confirmarlo bien. Próxima eco: 29 de enero, de 12 semanas. Fecha probable de parto: 14 de agosto.
La verdad es que estoy mucho más tranquila. Parece que todo va como debe ir y ahora lo único que toca es esperar y confiar. Gracias a todas por vuestro apoyo!

lunes, 26 de octubre de 2015

Y de repente, el globo explota

Hay momentos en tu vida en que crees que has llegado a la meta. Tienes un trabajo que te gusta, una pareja que te tiene enamorada, un sueldo que te da para llegar a fin de mes, un hogar, una familia, una rutina y una seguridad. Te ves feliz, plena, satisfecha, estable....y de repente, como un etéreo globo que flota apaciblemente, tu vida llega a una puntiaguda y diminuta esquina y booom! De repente, todo explota, se desmorona, se aniquila. Y toca replantearte todo de nuevo, desde cero.

De repente, después de llevar años lejos de mi tierra, de haberme planteado y aceptado de buen grado mi vida en el secanal, lejos de la familia, de haberme hipotecado de por vida en un piso, haber echado raíces que creía que serían duraderas...de repente, una llamada lo cambia todo. Una oferta de trabajo para Mr. Sapo a 600 km. En nuestra tierra, cerca de tierraparaíso2 y a la mitad de camino de tierraparaíso. En una ciudad estupenda rodeados de familia. A una hora del mar. De nuestro querido mar. Un buen trabajo que jamás pensamos que sería posible, que nunca contemplamos como una posibilidad real. Y de repente, el globo de la rutina, de la estabilidad, explota. Y toca empezar de cero de nuevo, sin tiempo para reflexionar demasiado. Con un par de maletas y muchas dudas. Pero también con ganas. De repente, todo cambia, toca empezar de cero, con muchos miedos y con una pereza enorme, pero también con ilusión por inflar el globo de nuevo y ver cómo vuelve a flotar.

Y después de años luchando contra la infertilidad, somos padres, lo logramos. Llegamos a la meta e inflamos nuestro globo. Y el globo flota suave, despacio, saboreando cada cm cuadrado de aire. Y de repente, la esquinita maldita aparece de nuevo, entre cajas de mudanza, estrés incontrolable, cambios de guardería y caos por doquier. De repente una corriente de aire mueve el globo y ya es inevitable, empiezas a olvidar lo que te costó inflarlo, empiezas a perder la cordura, el seso y la coherencia. No importa nada, la fuga de aire ya es imparable. Y explota. Boom. Y ya es incontenible. Queremos ser padres de nuevo. Quiero volver a sentir dentro de mí la vida crecer. Quiero que el renacuajo tenga un hermano/a. Queremos volver a ser padres. Y esta vez, no habrá cortinas de humo para tapar el dolor, para ocultar el fracaso. No quiero ocultarme, no me importa compartir mis meses o años de esperas y frustraciones. No quiero llegar un día y decir: estoy embarazada! y que parezca que lo he conseguido a la primera. No, sé que el camino es duro y que puede ser muy largo. Sé que puede que nunca lleguemos. Pero también sé que vais a estar ahí a mi lado para apoyarme y entenderme, para llorar conmigo cuando haga falta y para inflar poco a poco ese globo de la vida de nuevo. Si de este viaje juntas podemos aprender algo, genial. Si no, me reconozco afortunada por tener todo lo que tengo, valorando lo realmente importante por encima de todo, no me dejéis olvidarlo nunca!


Así que entre mis próximas entradas, se mezclarán de nuevo temas sobre ovulación, ácido fólico, dieta preconceptiva, esperas que desesperan, visitas ginecológicas...además de seguir dándoos la tabarra con las distintas monerías de mi renacuajo y con alguna que otra idea descabellada que se me ocurra en algún momento de hiperactividad hormonal! ;) Vuelvo a ser una buscona!!! ;) ¿Me acompañáis en este nuevo camino? ¿Queréis volver a inflar los globos de mi vida conmigo?

martes, 22 de septiembre de 2015

Filiación genética y filiación sentimental

Llevo varias semanas dándole vueltas a este tema, pero justo ayer, al leer la noticia de los Cushworth, el tema volvió a mi mente. Los Cushworth son una pareja de salvadoreña y británico que tuvieron un bebé por cesárea en el Salvador. Al despertarse de la anestesia, la madre vio que el bebé que le entregaban tenía la piel más oscura que el que había visto en el quirófano, pero los médicos le dijeron que los bebés cambian de color durante las primeras horas. Los Cushworth se llevaron al bebé a casa, pero seguían sin estar muy conformes y unos meses después, pidieron un test de ADN que demostró que ese bebé no era biológicamente ni genéticamente suyo. Tras hacer el mismo análisis de ADN a otros cuatro niños que nacieron el mismo día, descubrieron que otra familia tenía el suyo y acordaron el intercambio.

Pufff, ¿qué debió sentir esa madre, que había cuidado, amamantado, acariciado a ese bebé como suyo durante meses cuando tuvo que dárselo a otra? ¿Qué sentiría al ver a su hijo biológico por primera vez ya con unos meses? Me pongo en su situación y no sé cómo reaccionaría. Yo creo que la filiación sentimental es mucho más profunda y real que la genética, pero no sé si sería capaz de saber que hay un niño genéticamente mío y de mi marido por ahí y no ir a buscarlo. Pero por otro lado, en el momento que una madre reconoce a su cachorro como suyo, sea genéticamente o no, me cuesta mucho pensar que sea capaz de dejarlo tan fácilmente.

Mi proceso de filiación con el renacuajo no fue inmediato. No sé si fue la falta de parecido físico, la imagen mental que yo me había hecho de cómo sería mi hijo o el cóctel de hormonas, pero en el momento en que vi salir al renacuajo y me lo pusieron encima, supe que moriría y mataría por él, pero no lo reconocí como una parte de mi genética. Estoy convencida de que si en ese momento me hubieran puesto otro bebé o si ese bebé hubiera sido de ovodonación o de doble donación, la sensación habría sido la misma. Me costó aceptar que ese bebé era el desarrollo de una célula mía. Aún sigo bien sin aceptarlo, o quizás, sin darle importancia. El renacuajo no se parece a nadie de la familia, y me da igual. Ahora imagino que me vienen del hospital y me dicen que se equivocaron al traerme al niño de su primer baño (fue en el único momento en que lo perdí de vista) y no sé cómo reaccionaría...bueno, sí lo sé, yo mi niño no se lo doy a nadie ni muerta. Pero en ese caso, mi hijo genético estaría en brazos de otra madre, y no sé qué haría. Por un lado, arrebatarle un hijo a unos padres es terriblemente cruel para ambos, pero por otro, es difícil saber que hay un niño genéticamente tuyo por ahí...En fin, yo no creo que buscara a ese niño, creo que sería dolorosísimo para todas las partes, especialmente, para el niño, y no le deseo eso, pero claro, el mío tiene 18 meses, no 3 como el de la noticia...

¿Creéis que el proceso de reconocer a un niño como hijo tuyo es más automático en niños genéticamente tuyos que en adopciones (ya sea de gametos o de niños ya nacidos? ¿Qué haríais si descubrierais que vuestros hijos no son genéticamente vuestros? A las que sois madres por ovo o adopción de gametos, ¿cómo fue en vuestro caso el proceso de filiación? ¿Os acordáis en algún momento de que esos niños no son genéticamente vuestros hijos u os supone algún miedo o desapego en algún momento? Y a las mamás que han adoptado niños ya nacidos o están en proceso, ¿cómo fue el proceso de filiación/pensáis que será con vuestros hijos?